El narcotráfico del norte argentino cambia de método: ahora usa avionetas que aterrizan en el interior

Las organizaciones criminales abandonaron el traslado terrestre de droga y ahora operan con aeronaves que ingresan desde Bolivia y Perú para descargar en zonas del centro y noreste del país, según el fiscal federal Ricardo Toranzos.

El narcotráfico del norte argentino cambia de método: ahora usa avionetas que aterrizan en el interior

El narcotráfico del norte argentino cambia de método: ahora usa avionetas que aterrizan en el interior

Las bandas dedicadas al tráfico de estupefacientes modificaron radicalmente sus formas de operar en la región norte de Argentina. El desplazamiento de mercancía a pie o en vehículos terrestres, apodado "pitufeo" en el ambiente delictivo, fue dejado de lado en favor de vuelos clandestinos que cruzan la frontera desde países vecinos. Así lo confirmó el fiscal federal Ricardo Toranzos en diálogo con el medio La Gaceta.

En los últimos tiempos, los investigadores observaron un cambio creciente: las aeronaves no se limitan a arrojar paquetes desde el cielo sobre campos aislados, sino que ahora tocan pista en zonas alejadas de la frontera. Esta modalidad les permite ahorrar tiempo una vez que superan los controles limítrofes, ya que el tránsito interno presenta menos obstáculos que las rutas de ingreso internacional.

Toranzos explicó que el sistema funciona mediante células separadas que desconocen la identidad de sus contrapartes. Un piloto arroja —o directamente entrega— la carga, y otro grupo se encarga de ocultarla y distribuirla. Si una de estas células es desbaratada, sus miembros no pueden aportar datos sobre el resto de la red, lo que otorga una capa extra de protección a la organización.

Según el funcionario judicial, en los últimos meses se registraron aterrizajes con cargamentos que superan los trescientos kilogramos en provincias como Santa Fe, el sur de Salta y Santiago del Estero. Para que estas operaciones sean posibles, los narcos destinan más recursos a sobornar a quienes puedan facilitar el contacto entre quien pilota la aeronave y quien recibe la droga en tierra.

El origen de estas flotas aéreas fue trazado gracias a equipos de geolocalización secuestrados en causas anteriores. Los pilotos suelen ser reclutados en Santa Cruz, Bolivia. Las máquinas, en muchos casos, son robadas y portan identificaciones falsas. La mercancía se carga en zonas productoras del sur peruano o el norte boliviano, y desde allí se inicia el trayecto hacia territorio argentino.

Una vez dentro del país, la droga puede seguir distintos corredores. Hacia el noreste, atravesando Chaco y Corrientes, con salida por Brasil o Paraguay. O hacia el sur, por caminos secundarios que atraviesan Santiago del Estero, Tucumán o la Ruta 34, una de las arterias viales principales de la región.

Source: Google News AR — Crime