Condenan a 21 años al policía que mató al niño Bastián en Wilde
Agente bonaerense recibió pena de prisión e inhabilitación tras disparar repetidamente contra asaltantes desarmados, provocando la muerte de un menor de diez años.

Condenan a 21 años al policía que mató al niño Bastián en Wilde
Hace dos años, en la localidad de Wilde, provincia de Buenos Aires, un agente de las fuerzas de seguridad abatió a un menor de diez años mientras intentaba impedir el hurto de su vehículo. El hecho desató una causa judicial que concluyó con la sentencia del uniformado.
De acuerdo con lo publicado por la Agencia Noticias Argentinas, el 10 de julio de 2023, Bastián Escalante Montoya salía de entrenar fútbol junto a su progenitora, Johana, cuando se vieron envueltos en una ráfaga de tiros originada por un oficial vestido de civil que pretendía frustrar el asalto a su moto. El chico intentó alejarse pedaleando, pero las imágenes de vigilancia registraron el instante en que los disparos lo alcanzaron.
Los peritajes y el examen de las grabaciones establecieron que los malhechores no llevaban pistolas y que todos los proyectiles hallados en el escenario procedían del armamento del funcionario García Tonzo. El pequeño falleció en el nosocomio Perón; la necropsia reveló que sufrió dos impactos, uno en la nuca y otro en el dorso.
Un jurado ciudadano lo halló penalmente responsable por el fallecimiento del infante —calificado como homicidio con agravante por empleo de elemento letal— y por la tentativa de privar de la vida a los ladrones, con el agravante de exceso en la defensa propia. El Tribunal Oral en lo Criminal número 4 de Avellaneda le impuso veintiún años de encierro y una inhabilitación de una década para desempeñarse en el servicio público.
La representante del Ministerio Público, Mariela Montero, había reclamado veinticinco años de reclusión, mientras que el letrado de la familia, Matías Morla, solicitó treinta y cinco. En su alegato final, la fiscal señaló que el imputado hizo uso de su pistola oficial "de forma temeraria, en un horario de gran afluencia de gente, en un barrio con tres escuelas y un club. Demostró menosprecio por la vida de los demás".
Antes de que se diera a conocer la resolución, el procesado se dirigió al tribunal: "Lamento profundamente lo ocurrido. Si pudiera volver atrás, preferiría haber sido yo quien muriera". En múltiples indagatorias alegó que accionó el gatillo por "pánico y descontrol" al ser abordado por motoarrebatadores, y sostuvo que "en ningún momento vi al chiquito".
El deceso de Bastián Escalante Montoya se transformó en un emblema de la violencia estatal y de los efectos del empleo desmedido de la potestad policial.
Source: Google News AR — Buenos Aires