Enfrentamientos en Bolivia dejan al menos 9 muertos en Sacaba tras renuncia de Morales

Choques entre cocaleros y fuerzas de seguridad en Sacaba dejaron al menos nueve muertos y más de cien heridos. La CIDH condenó el uso desproporcionado de la fuerza.

Enfrentamientos en Bolivia dejan al menos 9 muertos en Sacaba tras renuncia de Morales

Bolivia: nueve muertos en Sacaba mientras persisten los enfrentamientos

Según bbc.com, los enfrentamientos registrados en Sacaba, en la provincia del Chapare, dejaron al menos nueve muertos y más de un centenar de heridos, según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Las imágenes llegadas desde La Paz y Cochabamba mostraron otra jornada de represión y violencia el viernes, que se prolongó el sábado en condiciones similares.

Los disturbios se desencadenaron por el avance de productores de hoja de coca que sostienen protestas desde la renuncia presidencial de Evo Morales, el pasado 10 de noviembre. La Defensoría del Pueblo cifró en al menos 18 el total de muertes confirmadas en una crisis que se aproxima a las cuatro semanas de duración.

La CIDH condena el uso de la fuerza

La CIDH expresó su condena al "uso desproporcionado de la fuerza militar y policial" y señaló que "las armas de fuego deben estar excluidas de los dispositivos utilizados para el control de las protestas sociales". El organismo también advirtió que "el uso indiscriminado de gas lacrimógeno por las fuerzas policiales y militares en Bolivia atenta gravemente a los estándares jurídicos internacionales".

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, advirtió que "la represión puede recrudecer la situación" e instó a las autoridades a garantizar que las fuerzas de seguridad cumplan con las normas internacionales sobre uso de la fuerza, así como el derecho a la vida y a la integridad física de los manifestantes.

La CIDH expresó además su preocupación por el papel de las Fuerzas Armadas en las operaciones llevadas a cabo desde el inicio de la semana, y difundió a través de sus redes sociales numerosos videos y fotografías que ilustran la dureza de las represiones.

Cocaleros rechazan al gobierno de Áñez

Los enfrentamientos en Sacaba comenzaron cuando la policía intentó dispersar una protesta de cocaleros provenientes del Chapare, la región selvática donde Morales construyó su trayectoria como líder sindical. La movilización campesina buscaba rechazar al gobierno transitorio de Jeanine Áñez, quien asumió la presidencia tras la dimisión de Evo Morales.

Los productores de hoja de coca, junto a grupos indígenas y campesinos en distintas ciudades del país, desconocen el mandato de Áñez y exigen el retorno del expresidente, quien se encuentra actualmente en México en calidad de asilado político.

Medios bolivianos reportaron, citando fuentes policiales, que objetos explosivos fueron hallados en poder de manifestantes y que la violencia se habría iniciado por el estallido de una dinamita portada por los grupos movilizados.

Barricadas y saqueos en La Paz

En La Paz también se produjeron episodios de violencia protagonizados por manifestantes afines a Morales y por fuerzas policiales y militares. Trincheras, fogatas y barricadas se multiplicaron en calles y avenidas de distintos puntos de la ciudad sede de los poderes del Estado. El gas lacrimógeno fue el principal recurso empleado por las fuerzas del orden para intentar dispersar a los grupos movilizados, aunque varios de ellos permanecían en las calles hasta entrada la noche.

Algunos de estos colectivos fueron calificados por vecinos como pandillas o bloques delincuenciales que aprovechan la crisis política para realizar saqueos y destrozos.

Polarización y desinformación

El periodista de BBC Mundo Boris Miranda, enviado especial en Bolivia, señaló que la polarización alcanzó tal extremo que cada día se discute sobre quiénes son los responsables de la violencia: los seguidores de Morales o sus detractores. "El episodio de Sacaba produjo una reacción similar a la de días previos. Se responsabilizan los unos a otros de las muertes del viernes cuando todavía no hay evidencias que puedan conducir a los responsables", afirmó Miranda.

El periodista apuntó también que otro factor común en la crisis es la circulación de información distorsionada por parte de los sectores enfrentados. "Siento que mucha gente solo da crédito a lo que quiere creer", concluyó.

HRW cuestiona al gobierno transitorio

Human Rights Watch (HRW), con sede en Washington, respaldó el pedido de organizaciones civiles bolivianas para que la CIDH envíe una comisión de monitoreo a Bolivia. José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, cuestionó el accionar de algunas autoridades del gobierno de Áñez por sus amenazas de persecución a políticos opositores y de procesos judiciales contra periodistas.

"Áñez no debe olvidar que asumió el cargo sin un solo voto. Su misión es llamar a elecciones justas a la mayor brevedad", declaró Vivanco.

El gobierno llama al diálogo

El gobierno transitorio, a través del ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, reiteró en la noche del viernes un llamado a la pacificación y al diálogo con los sectores movilizados. "Convocamos absolutamente a todos los sectores, movimientos sociales, a la pacificación del país, a que juntos podamos sentarnos en una mesa de diálogo. Convocamos a todos los sectores inclusive al sector de la convulsión", manifestó Justiniano, en referencia directa a los productores de hoja de coca.

La presidenta Áñez informó además sobre la identificación de grupos descritos como subversivos, conformados por "ciudadanos bolivianos y extranjeros", y denunció que su objetivo es el bloqueo de los servicios básicos en las principales ciudades del país.

Source: Google News BO — Crime