Exministro de Hidrocarburos de Bolivia detenido por distribución de gasolina adulterada
La policía boliviana arrestó al exministro Mauricio Medinaceli, señalado como responsable de la "gasolina basura" que dañó al menos 66.000 vehículos.

Arrestan a exministro boliviano por el escándalo de la gasolina adulterada
La policía boliviana detuvo este martes al exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli, acusado de ser uno de los principales responsables de la distribución de combustible adulterado que averió al menos 66.000 vehículos en el país. Según informa elpais.com, la Fiscalía ordenó su aprehensión tras conocerse los resultados de una investigación parlamentaria.
Medinaceli estuvo al frente del Ministerio de Hidrocarburos desde el 9 de noviembre del año pasado —un día después de la toma de posesión del presidente Rodrigo Paz— hasta el 21 de abril de este año. Durante ese período surgieron las primeras denuncias sobre lo que la prensa local denomina "gasolina basura".
Trasladado esposado y escoltado por agentes al Ministerio Público, el exministro guardó silencio ante los periodistas que lo abordaron. La audiencia de medidas cautelares está programada para este miércoles, donde se determinará si prestará declaración o se acogerá al derecho al silencio.
Otros responsables señalados por la comisión del Congreso
La investigación parlamentaria también apunta al predecesor de Medinaceli en la cartera, Alejandro Gallardo, quien ocupó el cargo durante el Gobierno anterior de Luis Arce (2020-2025). El informe menciona asimismo a exdirectores de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Según las conclusiones de la comisión, la distribución de gasolina en mal estado fue el resultado de "una cadena de decisiones político-normativas, omisiones administrativas y deficiencias técnicas". La relajación de los estándares de calidad en la importación de hidrocarburos habría comenzado en la etapa final del Gobierno de Arce, cuando el Estado, con las finanzas públicas en mínimos históricos, ya no podía sostener la subvención al combustible.
A finales de 2024, el expresidente Arce aprobó un decreto para agilizar la importación de combustible con un nuevo trámite que el presidente Paz terminó de consolidar en enero con otra normativa.
Controles de calidad suspendidos
"La ANH priorizó el abastecimiento de combustible por encima de los controles de calidad y seguridad técnica", concluyeron los congresistas investigadores. Los exámenes de laboratorio fueron suspendidos y reemplazados por resoluciones escritas, lo que impidió detectar el exceso de goma y manganeso que terminó dañando los motores de miles de vehículos.
El Gobierno asegura que los propietarios afectados ya han recibido una compensación de 20 millones de bolivianos, equivalentes a 1,76 millones de dólares.
Cuando los primeros sindicatos de choferes denunciaron en febrero el problema, YPFB negó cualquier irregularidad. La presión social obligó finalmente a Medinaceli a reconocer que se habían detectado residuos dañinos en los carburantes. En ese momento, la responsabilidad recayó sobre el Gobierno anterior, al que se acusó de no haber realizado el mantenimiento de los tanques de almacenamiento.
Acusación de robo y dilución del combustible
Dos meses después, la postura oficial cambió cuando el presidente Paz convocó una conferencia de prensa para presentar una supuesta red de robo y adulteración de gasolina y diésel. La denuncia sostenía que las cisternas descargaban ilegalmente parte del combustible transportado para venderlo por su cuenta, reponiendo el faltante con "aceite y agua". Aunque entonces se anunció que se emprenderían acciones legales, el Ejecutivo no volvió a mencionar a esa supuesta red.
La gasolina adulterada fue una de las principales causas de dos meses de conflictos sociales en Bolivia. En el acuerdo de pacificación que Paz firmó con las centrales obreras, el Gobierno se comprometió a garantizar la calidad del combustible mediante una mesa técnica integrada por profesionales y representantes de la sociedad civil. El proceso de nueva certificación que ese acuerdo implica es, según el Ejecutivo, una de las razones por las que ciudadanos de las principales capitales del país hacen filas de horas —o incluso días, en el caso del diésel— para abastecerse de gasolina.
Source: Google News ES — Crime (es)