Violentos choques en La Paz: miles de manifestantes exigen renuncia del presidente Paz
La policía y miles de manifestantes se enfrentaron el lunes en el centro de La Paz. Noventa personas fueron detenidas y cuatro han muerto desde el inicio de las protestas.

Enfrentamientos en La Paz dejan 90 detenidos mientras crecen las protestas antigubernamentales
El centro de La Paz fue escenario el lunes de violentos choques entre la policía y miles de manifestantes que exigen la renuncia del presidente conservador Rodrigo Paz, según informa apnews.com. Entre los manifestantes se contaban seguidores del expresidente Evo Morales (2006–2020) llegados desde la zona cocalera del Chapare, junto a integrantes de la Central Obrera Boliviana (COB) y del principal sindicato campesino aliado de Morales.
Armados con petardos, piedras, palos y dinamita, los manifestantes intentaron romper un cordón policial para acceder a las sedes del gobierno y del Poder Legislativo. Funcionarios y legisladores debieron abandonar los edificios en medio de intensas medidas de seguridad. El gobierno no confirmó si el presidente Paz permanecía dentro de las instalaciones.
El fiscal Roger Mariaca informó que hay 90 detenidos. Sobre Mario Argollo, principal dirigente de la COB, pesa además una orden de detención. No hubo un balance inmediato de heridos, aunque el Ministerio de Gobierno difundió imágenes de al menos dos policías golpeados, uno de ellos con un objeto contundente en la cabeza. Los medios locales también mostraron a un manifestante herido, y varios periodistas resultaron afectados por gases y golpes durante los disturbios.
Algunos manifestantes saquearon un centro comercial y un juzgado, e incendiaron mobiliario y objetos extraídos para levantar barricadas de fuego y contrarrestar el gas lacrimógeno utilizado por la policía. Varios ciudadanos denunciaron agresiones por parte de manifestantes enardecidos.
Desde El Alto, localidad vecina a La Paz, los manifestantes marcharon hacia el centro con consignas como "¡Patria o muerte, venceremos!" Habitantes de esa ciudad se sumaron a la marcha al grito de "¡Que renuncie!". "El gobierno debe escuchar y trabajar con los sindicatos y organizaciones sociales", declaró el dirigente campesino Javier Santalla desde un punto de bloqueo en el sur de La Paz.
Las protestas han ingresado en su tercera semana e incluyen cortes de rutas que mantienen cercada a la capital. Según el gobierno, cuatro personas han muerto desde el inicio de las movilizaciones por no recibir atención médica a causa de esos bloqueos. Los cortes han dejado mercados desabastecidos y con escaso combustible disponible.
Organizaciones empresariales han pedido al presidente firmeza frente a los bloqueos. Según esas asociaciones, las protestas y paralizaciones generan pérdidas superiores a 50 millones de dólares diarios y hay unos 5.000 vehículos varados en las carreteras. Desde Santa Cruz, el Comité Cívico —con fuerte peso en esa rica región del oriente boliviano— ha pedido al mandatario declarar el estado de emergencia, según indicó su presidente Stello Cochamanidis.
Paz llegó al poder en noviembre sin partido propio ni mayoría en el Legislativo, en lo que describió como el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo que dejaron "un país quebrado". Entre sus primeras medidas eliminó los subsidios a los combustibles, lo que ha encarecido el costo de vida. Expertos señalan que el presidente lleva retraso en los ajustes necesarios para revertir la peor crisis económica de los últimos 40 años.
El mandatario ha privilegiado el diálogo con los movilizados y cerró acuerdos con varios sectores. Ha ordenado que la policía y los militares actúen como fuerzas disuasivas, sin armamento. Sin embargo, con los seguidores de Morales el gobierno ha descartado negociar.
Paz ha recibido el respaldo de Estados Unidos y de varios países latinoamericanos, y rechazó las declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien calificó la situación boliviana de "insurrección popular".
Morales alienta las protestas desde el Chapare, donde desde 2024 evade una orden de detención por no presentarse ante la justicia para responder por el presunto abuso de una menor en 2016. El pasado lunes se sumó un segundo pedido de arresto por la misma causa. Sus seguidores cocaleros han tomado el control de una pista de aterrizaje en la zona —que no opera vuelos comerciales— ante el temor de que su líder sea capturado.
La semana pasada, La Paz ya había sido escenario de duros enfrentamientos entre mineros y la policía. Por la noche del lunes se retomó parcialmente la calma, con una marcha ciudadana que pedía paz y rechazaba los disturbios.
Source: Google News BO — La Paz