Nuevo mando policial de Bolivia recibe orden de combatir el narcoterrorismo

El presidente interino Rodrigo Paz posesionó a Adrián Álvarez como nuevo comandante de la Policía. Le encargó enfrentar el narcoterrorismo y la delincuencia organizada.

Nuevo mando policial de Bolivia recibe orden de combatir el narcoterrorismo

Paz exige lucha "frontal y permanente" contra el crimen organizado

El presidente interino de Bolivia, Rodrigo Paz, posesionó este lunes al nuevo alto mando de la Policía Nacional en un acto celebrado en el antiguo Palacio de Gobierno de La Paz, según informa holanews.com. Adrián Álvarez asumió como comandante general con el mandato expreso de combatir el «narcoterrorismo» y otros delitos que, en palabras de Paz, «amenazan a las familias» del país.

En la misma ceremonia fueron designados Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe del Estado Mayor Policial, y Franz Cabrera como inspector general de la institución. Los nombramientos se produjeron horas después de que Mirko Sokol dimitiera del cargo al considerar que había concluido su «ciclo» al frente de la Policía.

Discurso presidencial

«Bolivia necesita una lucha frontal y permanente» contra «la delincuencia organizada, el narcotráfico, el narcoterrorismo que acecha» a la nación, afirmó Paz durante su discurso. El mandatario advirtió que no se puede «permitir territorios donde la ley retroceda frente al delito» y señaló que quienes «violentan dichos territorios en contra de la soberanía nacional tienen que pagar por ese delito».

«Donde existe la delincuencia, debe existir el Estado y acabar con dicha delincuencia. Donde exista la violencia debe existir la autoridad, donde exista la corrupción debe existir la investigación y la sanción», remarcó Paz, describiendo ese enfoque como «línea y eje central» de su gobierno.

Por su parte, Álvarez señaló que una de sus «primeras tareas» será «la prevención en la lucha contra la criminalidad».

Salida de Sokol entre polémicas

La renuncia de Sokol estuvo rodeada de varias controversias. A principios de agosto, el ahora excomandante afirmó que la captura del expresidente Evo Morales «no es una prioridad», pese a que el exmandatario —quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019— enfrenta dos órdenes de aprehensión vigentes.

Morales está acusado de trata agravada de personas por la supuesta relación con una menor de edad con quien presuntamente tuvo una hija en 2016, mientras ejercía la presidencia. También está investigado por terrorismo y alzamiento armado, en el marco de su presunta vinculación con las protestas sociales de mayo y junio. El Gobierno respondió entonces, por boca del ministro Oviedo, que detener a Morales es una «tarea prioritaria».

Adicionalmente, contra Sokol pesa una investigación abierta por un audio difundido en julio en el que supuestamente revelaba la existencia de un grupo de oficiales mayores que organizó una colecta de dos millones de dólares con el fin de manipular los ascensos y la sucesión del mando policial.

Source: Google News BO — Crime