Masacre en la Universidad Nacional de 1984: 40 años sin verdad ni justicia

En mayo de 1984, la Policía ingresó a la Universidad Nacional de Colombia y reprimió violentamente a los estudiantes. Cuatro décadas después, la impunidad persiste.

El día que la Policía disparó sobre estudiantes en la Nacional

El 16 de mayo de 1984, agentes de la Policía Nacional ingresaron al campus de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá y abrieron fuego contra estudiantes, en uno de los episodios más oscuros de la historia universitaria del país. Según pares.com.co, más de cuarenta años después nadie ha contabilizado oficialmente los muertos y la verdad continúa siendo sofocada.

Los hechos no surgieron de la nada. Durante meses previos, la Policía había intensificado su presión sobre la comunidad estudiantil. El 7 de octubre de 1983, un estudiante de Odontología conocido por su labor en Bienestar Universitario fue asesinado mientras protestaba sobre la carrera 30. Las autoridades lo acusaron de pertenecer a un grupo guerrillero. Días antes del 16 de mayo, el 9 de mayo de 1984, un líder estudiantil fue asesinado en Cali; inicialmente se atribuyó el crimen a un robo de motocicleta, versión que la autopsia desmintió al revelar señales de tortura.

El campus ya cargaba con una historia de acoso institucional. Desde septiembre de 1982 y hasta la Semana Santa de 1984, las residencias estudiantiles permanecieron ocupadas de forma ilegal por la fuerza pública. En cada confrontación, los agentes disparaban contra los estudiantes; así perdió la vida también un estudiante de Arqueología.

El estallido del 16 de mayo

Pasada la una de la tarde del 16 de mayo, un grupo de estudiantes encapuchados quemó un bus en la Plaza Che, en respuesta a meses de represión. Tras el estallido de un artefacto artesanal, la fuerza pública —incluidos policías vestidos de civil— tomó el campus y comenzó la represión. Testimonios de estudiantes describen compañeros asesinados en el piso y pisoteados por botas militares.

El rector de entonces, Fernando Sánchez Torres, afirmó públicamente que las autoridades realizaron un rastreo del campus y no hallaron muertos. Los estudiantes que vivieron los hechos contradijeron esa versión.

Tras la intervención, la Universidad Nacional permaneció cerrada durante once meses. Al reabrir sus puertas, los servicios de Bienestar Universitario —que garantizaban alimentación a estudiantes de escasos recursos— habían desaparecido, al igual que las residencias universitarias.

Lo que revelan los archivos

Una investigación del archivo El Búho de la Universidad Nacional, cuyos resultados publicó el diario El Espectador, estableció que 80 estudiantes fueron detenidos y torturados, incluso dentro del plantel. En marzo de 2021, un grupo de estudiantes entregó a la Comisión de la Verdad un informe sobre ese día.

Ese informe documenta la transformación que venía experimentando la universidad: de ser un centro de estudios para clases privilegiadas en los años sesenta, pasó a recibir estudiantes de provincias y estratos bajos. Ese cambio politizó el ambiente académico y alimentó movilizaciones como el paro de 1976 por el cierre de las residencias, o las protestas sostenidas contra las políticas represivas del gobierno Turbay entre 1978 y 1982.

Esa misma activación del pensamiento crítico fue respondida por los gobiernos sucesivos con brutalidad sistemática. Los hechos del 16 de mayo de 1984 son, para la comunidad universitaria, la expresión más extrema de esa respuesta. La verdad, cuatro décadas después, aún no ha encontrado justicia.

--- Las opiniones y análisis publicados en pares.com.co son responsabilidad exclusiva de sus autores. La Fundación Paz y Reconciliación (PARES) no adopta institucionalmente dichas posiciones.

Source: Google News CO — Crime

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