Policía investiga destrucción de busto de Martí en Valle Grande, La Habana
Un busto de José Martí fue decapitado en Valle Grande, La Lisa, durante un apagón de más de 20 horas. La Policía recoge huellas y interroga testigos.

Busto de Martí vandalizado en La Habana en medio de un apagón de 20 horas
Un busto de José Martí situado en el parque de la comunidad de Valle Grande, municipio habanero de La Lisa, apareció decapitado la mañana del domingo tras ser vandalizando durante el apagón de madrugada, que ya acumulaba más de 20 horas de corte eléctrico. Según informaron vecinos de la zona a 14ymedio.com, el monumento quedó "hecho añicos".
Para la Policía, el acto tiene connotaciones políticas por tratarse de un monumento al "Héroe Nacional". El Código Penal cubano contempla delitos específicos como la "difamación de los héroes y mártires", lo que convierte este tipo de vandalismos en asuntos de especial sensibilidad para las autoridades.
Los mismos vecinos señalan que el monumento ya había sido atacado y parcialmente deteriorado en noches previas de apagones, presuntamente como forma de protesta. La comunidad de Valle Grande, al igual que otras zonas del municipio de La Lisa y del resto de la capital, ha registrado cacerolazos en meses recientes, en el contexto de lo que se considera la peor crisis que atraviesa Cuba desde 1959.
Huellas dactilares e interrogatorios a testigos
La Policía abrió una investigación para identificar a los responsables. Agentes recogieron huellas dactilares en el lugar y comenzaron a interrogar a posibles testigos y sospechosos, según fuentes vecinales. La investigación ha generado temor entre los residentes, quienes prefieren no ofrecer más detalles por miedo a represalias.
El de Valle Grande no fue el único monumento afectado ese fin de semana en la capital. En el Parque Martí de Guanabacoa, otro busto dedicado al mismo prócer amaneció manchado con pintura amarilla, según pudo documentar 14ymedio.com en el lugar. Ese busto fue emplazado en la primera mitad del siglo XX bajo el auspicio de la Logia Masónica Hijos de la Luz, en homenaje a Martí —quien también era masón—, lo que generó una indignación particular entre miembros de esa comunidad.
"Esto no es sólo una acción contra el Gobierno sino contra la historia: de Cuba, de Guanabacoa y de la Masonería", escribió un vecino del municipio en redes sociales.
Las Tunas: un busto de Maceo también fue derribado
Otro episodio similar ocurrió en agosto en Las Tunas, donde un busto de mármol de Antonio Maceo fue derribado de su pedestal durante la madrugada del 9 de ese mes, con daños visibles en el rostro. Las autoridades culturales de la provincia condenaron el hecho. Críticos del Gobierno lo interpretaron como una expresión más del deterioro del respeto hacia los símbolos históricos en medio de la crisis.
Los actos contra monumentos y símbolos de la historia oficial han sido interpretados históricamente por las autoridades cubanas como expresiones de "contrarrevolución". Desde los primeros años posteriores a 1959, la Seguridad del Estado y los medios oficiales han presentado este tipo de acciones como formas de enfrentamiento político.
Antecedente en 2020: penas de hasta 15 años de prisión
Uno de los casos más conocidos en años recientes tuvo lugar en enero de 2020, cuando varios bustos de José Martí en La Habana fueron cubiertos con sangre de cerdo. Las acciones fueron reivindicadas en redes sociales por el grupo Clandestinos, que las presentó como una protesta contra el Gobierno de Miguel Díaz-Canel. La prensa estatal calificó a los autores de "contrarrevolucionarios", "viles" y "apátridas".
La Policía detuvo posteriormente a varias personas y presentó el caso como una operación organizada para desacreditar al Gobierno. En diciembre de 2020, el Tribunal Provincial Popular de La Habana dictó sentencia contra tres acusados. Panter Rodríguez Baró recibió una pena de 15 años de prisión por "difamación de las instituciones y organizaciones y de los héroes y mártires" y "daños a bienes del patrimonio cultural". Yoel Prieto Tamayo fue condenado a nueve años por los mismos delitos, y Jorge Ernesto Pérez García a un año de prisión por difamación.
Esos precedentes sitúan los hechos recientes de Valle Grande como actos de descontento de alto riesgo legal para sus autores. El creciente malestar de la población ante la situación actual parece estar llevando a algunos ciudadanos a anteponer sus formas de protesta al temor a las consecuencias penales que este tipo de acciones conlleva en Cuba.
Source: Google News CU — La Habana