El Supremo condena al Estado a pagar 2,5 millones a un marroquí injustamente encarcelado durante 15 años
El Tribunal Supremo ha impuesto una indemnización de 2,5 millones de euros al Estado por el encarcelamiento injusto de Ahmed Tommouhi, que cumplió 15 años de prisión por agresiones sexuales que no cometió.

El Supremo condena al Estado a pagar 2,5 millones a un marroquí injustamente encarcelado durante 15 años
El alto tribunal ha fijado una compensación millonaria para un hombre de 75 años que estuvo recluido una década y media y posteriormente bajo supervisión judicial por delitos de índole sexual que nunca cometió. La cifra asciende a 2,5 millones de euros. La resolución califica el suceso como un fallo judicial innegable.
El periplo del afectado arrancó en 1991, cuando fue detenido y sometido a tres procesos distintos por robos y ataques sexuales. En uno de aquellos juicios, celebrado en Barcelona en 1992, el órgano colegiado —entonces bajo la presidencia de quien hoy ocupa el ministerio de Defensa— desestimó una evidencia forense que demostraba que el ADN hallado en la indumentaria de las perjudicadas no era el suyo. La sentencia se sustentó únicamente en las declaraciones de las agraviadas.
Cuatro años después, con el inocente ya entre rejas, los investigadores se percataron de que las personas afectadas seguían señalándolo en álbumes fotográficos porque el verdadero culpable, un individuo de nombre Antonio García Carbonell, presentaba un físico muy parecido. Aun así, el encausado siguió privado de libertad mientras el auténtico delincuente perpetraba nuevos ataques.
Hoy, a sus 75 años, con una extremidad inferior amputada y desplazándose en silla de ruedas, habita en un municipio barcelonés de reducido tamaño. Durante su comparecencia pública de este viernes, afirmó que la cantidad económica no le restituirá la juventud ni el bienestar físico: "Me han sustraído 36 años de existencia". Fallecieron sus progenitores, que jamás abandonaron su país de origen, y apenas pudo presenciar la infancia de su descendencia.
Una de sus nietas fue más allá en sus declaraciones: "Una disculpa pública tiene más valor que dos millones y medio". Ni la actual titular de Defensa ni ninguna otra autoridad han formulado excusas. Su letrada, Celia Carbonell, ha exigido que se extiendan también a las víctimas, pues la persistencia del error permitió que el verdadero autor siguiera delinquiendo hasta que los casos quedaron prescritos.
Fuente: ABC
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