Una turista polaca reaparece tras desaparecer en Mallorca hace siete semanas
Anna W., una viajera de 33 años que se había esfumado en la isla balear, ha logrado comunicarse con sus parientes y asegura hallarse en buen estado de salud, si bien las fuerzas del orden siguen indagando.

Una turista polaca reaparece tras desaparecer en Mallorca hace siete semanas
Una viajera polaca de 33 años que se había esfumado en Mallorca a mediados de abril ha logrado comunicarse con sus parientes tras varias semanas de incertidumbre y una búsqueda que movilizó a autoridades de dos países. En una llamada difundida por TVN, la joven aseguró hallarse en buen estado de salud y relató que sufrió un hurto en el que le sustrajeron su terminal móvil y sus papeles de identidad.
Según recoge Fakt, la mujer declaró en el espacio "Uwaga" que había acudido a las fuerzas del orden españolas para denunciar la pérdida de su pasaporte. "Todo está bien, estoy aquí descansando", expresó con un tono que sorprendió tanto a sus familiares como a quienes seguían el caso.
El investigador privado Dawid Burzacki, involucrado en la búsqueda, confirmó que Anna se había puesto en contacto con su hermana Karolina. Durante la breve conversación, la desaparecida aseguró ignorar que fuera objeto de una búsqueda internacional. No obstante, el detective subrayó que el caso permanece abierto y que la mujer se negó a revelar su ubicación exacta o su dirección actual.
La hermana de Anna describió la llamada como extraña. La conversación duró apenas unos minutos debido a que el teléfono desde el que llamaba se quedó sin batería. Según Karolina, Anna parecía confusa y desorientada, y mencionó que se hospedaba en un albergue donde previamente se la había intentado localizar.
El tono de la conversación emitida por TVN contrastaba con esa descripción. La voz de Anna sonaba tranquila, casi despreocupada, sin indicios de que se encontrara en peligro o actuara bajo presión.
A pesar del primer contacto con la familia, las autoridades polacas mantienen la cautela. El agente Krzysztof Socha, de la comisaría de Gniezno, indicó que los funcionarios continúan colaborando con la policía española, ya que aún no existe certeza absoluta sobre la seguridad de la mujer. Los agentes recalcaron que en situaciones de este tipo siempre deben contemplarse diversos escenarios, incluida la posibilidad de que la persona desaparecida haya sido obligada a realizar la llamada.
La joven desapareció a mediados de abril en Mallorca. En el momento de la desaparición mantenía una conversación telefónica con su hermano cuando la comunicación se interrumpió bruscamente. Días después, la familia recibió un mensaje enviado desde la cuenta de un hombre desconocido.
En la búsqueda participaron servicios policiales de Polonia y España, así como detectives privados. Aunque se ha logrado el primer contacto con la joven, los investigadores siguen intentando determinar su paradero exacto y qué ocurrió durante las semanas en las que permaneció desaparecida.
Source: Google News PL