Asesinato en Santander: hombre mata a su pareja de 27 años y se entrega a la Policía
Paula Solanas, de 27 años, fue hallada muerta con heridas de arma blanca en su ático de la calle Perines. Su pareja, de 39 años y origen marroquí, llamó al 091 para confesarse autor del crimen.

Muerte violenta en la calle Perines: el agresor llamó él mismo a la Policía para entregarse
Una mujer de 27 años, Paula Solanas de Miguel, de nacionalidad española, fue asesinada presuntamente por su pareja en el ático del número 12 de la calle Perines, en el centro de Santander, según confirmaron fuentes oficiales de la Delegación del Gobierno. El agresor, un hombre de 39 años de origen marroquí con quien convivía en ese domicilio, llamó a la Sala Cimacc-091 de la Policía Nacional pasadas las doce y media del mediodía para confesar el crimen y esperó la llegada de los agentes sin abandonar el piso.
Así lo relata eldiariomontanes.es, que recogió los testimonios de vecinos y familiares en las horas posteriores a los hechos. Los primeros agentes llegaron al portal sobre las doce y media. Varios subieron al ático mientras otros custodiaban el acceso. Cuando los sanitarios alcanzaron a la víctima, esta presentaba, según la Delegación del Gobierno, «heridas sangrantes, posiblemente causadas con arma blanca». Los esfuerzos por salvar su vida resultaron infructuosos, y los equipos médicos abandonaron el edificio sin ella. Finalmente, los agentes bajaron al detenido escoltado por cinco policías y lo trasladaron a la Comisaría de La Albericia, donde permanecerá en el calabozo hasta pasar a disposición judicial.
La Policía Científica subió al inmueble para recoger pruebas. Uno de los vecinos presentes aseguró haber escuchado a un agente que, al llegar a la escena, comentó que era «estremecedor» y que no recordaba haber visto «nada parecido en mucho tiempo».
El padre de la víctima: «La ha matado porque ella había roto la relación»
Entre las personas que accedieron al inmueble acompañadas por la Policía se encontraba Joaquín Solanas, padre de Paula y ex director general de Cultura con el Gobierno del PP de Ignacio Diego, posteriormente militante de Ciudadanos. Solanas explicó a eldiariomontanes.es su interpretación de los hechos: «Ha sido una desgracia, es un drama. La situación era muy complicada. Creo que la ha matado porque ella había roto la relación y él quería estar con ella».
Según relató, Paula y el agresor se conocían desde hacía cuatro años. «Rompieron hace unos meses y él no tenía donde ir», señaló. Solanas tiene en acogida al hijo de ambos, un niño de casi un año. Paula era su hija mayor y deja otros dos hermanos. «Mi hija era buena niña, hablábamos prácticamente a diario. Es un drama», subrayó.
Vecinos: «No estamos acostumbrados a estos revuelos aquí»
La presencia policial en torno al portal 12 fue creciendo a lo largo de la mañana y concentró la atención en una zona de intensa actividad comercial, en la confluencia de la calle Perines con Floranes. Uno de los vecinos que presenció la detención describió la secuencia: «Los agentes llegaron pasadas las doce y media. Primero subieron unos cuantos y otros se quedaron por los alrededores de la puerta. Luego bajaron al hombre, y no se le vio muy bien la cara porque bajaban cinco policías con él, custodiándole, agarrándole, y le metieron en el coche».
Otro residente de la zona, Juan Carlos, vecino del portal 13 que lleva «toda la vida viviendo» por el barrio, reconoció no conocer a la pareja. «Ese piso, el ático, se alquila y entonces no tenemos muy claro quiénes viven», explicó. También fue testigo de la detención: «Le bajaban entre cinco, pero tampoco vi que estuviera resistiéndose. Los que le llevaban eran agentes fuertes. El hombre no hubiera podido hacer mucho aunque se hubiera meneado». Según precisó, el detenido permaneció largo tiempo en el coche policial antes de ser trasladado a La Albericia. «Estuvieron haciendo cosas en el piso un buen rato antes de llevárselo. Era como si estuvieran esperando a algo».
Varios vecinos del entorno, preguntados por la víctima, dijeron no conocerla o haberla visto en escasas ocasiones. Sin embargo, una mujer del barrio apuntó que alguna vez «sí que los había visto discutir e incluso agredirse en plena calle», aunque matizó que la pareja «no era de prodigarse mucho por el barrio».
La entrega voluntaria, clave para la investigación
La decisión del presunto agresor de no huir llamó la atención de quienes observaron los hechos desde la calle. «No se entiende que él no huyera, ¿no? Lo lógico era que se hubiera ido», comentaban varios testigos. Fuentes de la investigación consultadas por eldiariomontanes.es ofrecieron una lectura diferente: «Si se quedó allí fue porque tenía claro que se iba a entregar. No es tan extraño, aunque pueda parecerlo. A veces suceden estas circunstancias porque los crímenes de esta naturaleza tienen un fuerte componente emocional».
El hecho de que el propio acusado realizara la llamada al 091 y esperara a los agentes en el domicilio es coherente con la confesión que, según pudo saber eldiariomontanes.es, realizó ante la Policía. El caso ha conmocionado al barrio y al conjunto de la sociedad cántabra. El negocio de loterías ubicado en uno de los bajos comerciales del edificio cerró sus puertas tras conocerse lo ocurrido. En el bar La Pilaruca, adyacente al inmueble, los clientes hablaban del suceso con visible impacto. «No sabemos qué puede llevar a alguien a hacer esto, pero ha sido una salvajada», señaló una mujer, que añadió que «está todo muy confuso».
Source: Google News ES — Crime (es)