Begoña Gómez entrega su pasaporte al juez y pide que se lo devuelva para el verano
La esposa del presidente del Gobierno cumple con la medida cautelar que le impuso el juez Peinado, pero su defensa solicita su revocación aludiendo a la proximidad de la temporada estival.

Begoña Gómez entrega su pasaporte al juez y pide que se lo devuelva para el verano
Este miércoles, la mujer del jefe del Ejecutivo acudió a los tribunales de la capital para cumplir con una de las restricciones que pesan sobre ella. El instructor del caso le exigió la entrega del documento de viaje tras decidir que debe sentarse en el banquillo por presuntos ilícitos de corrupción, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
Gómez llegó a la sede judicial de la Plaza de Castilla a las 17:50, unos minutos antes de la hora prevista. Como es costumbre, entró por el estacionamiento subterráneo para evitar la expectación mediática. Su abogado, el que fuera ministro del Interior Antonio Camacho, salió poco después y se limitó a comentar que la diligencia se había desarrollado con normalidad. Antes de marcharse, unos manifestantes de Hazte Oír le lanzaron unas esposas de plástico.
La también asesora de Moncloa, Cristina Álvarez, ya había cumplido con la misma obligación dos días antes.
El equipo jurídico de Gómez ha presentado un recurso ante la Audiencia Provincial en el que pide que se levanten todas las medidas cautelares. El escrito, registrado este martes, alega que resultan desproporcionadas y contrarias al derecho a moverse libremente por territorio nacional. Como principal razón para su revocación, invoca que "la temporada de verano se acerca".
Junto a la retención del pasaporte, el juez le prohibió salir de España y le obligó a presentarse cada quince días en el juzgado. Estas restricciones se fundamentaron en la apreciación de un riesgo de fuga que la defensa niega rotundamente.
Los abogados de la investigada sostienen que su ubicación es conocida permanentemente por los escoltas que la custodian. Asimismo, recalcan sus vínculos familiares, profesionales y laborales en el país, además de su comportamiento ejemplar ante las citaciones judiciales.
El magistrado, sin embargo, había rechazado con anterioridad la idea de que la protección policial constituya una garantía suficiente. En su resolución, llegó a insinuar que los agentes podrían facilitar una huida por propia iniciativa o por mandato de sus superiores. Esta reflexión generó una fuerte respuesta de las asociaciones de policías y de la propia defensa, que la tildó de conjetura inadmisible.
Fuente: ABC
Source: ABC