Exministro español Ábalos recibe 23 años de prisión por corrupción en compra de mascarillas

José Luis Ábalos, antiguo titular de Transportes, fue condenado por irregularidades en contratos sanitarios durante la covid-19. Su exasesor Koldo García también fue sentenciado.

Exministro español Ábalos recibe 23 años de prisión por corrupción en compra de mascarillas

Exministro español Ábalos recibe 23 años de prisión por corrupción en compra de mascarillas

El Tribunal impuso este lunes una pena de 23 años y tres meses de reclusión a José Luis Ábalos, antiguo responsable de Transportes del Gobierno español, por delitos de corrupción vinculados a la adquisición de material sanitario durante la pandemia.

En la misma causa fueron también condenados Koldo García, quien había actuado como asesor del exministro, con una sanción de 19 años y ocho meses de cárcel, y el empresario Víctor de Aldama, al que se le aplicaron cuatro años y medio en suspenso tras haber cooperado con los investigadores y admitido los hechos.

Los tres fueron enjuiciados en la capital española por una amplia acusación que incluía cohecho, tráfico de influencias, malversación, pertenencia a grupo criminal, uso de información privilegiada, falsedad y prevaricación.

Según la acusación pública, los procesados se valieron de los cargos que Ábalos y García ostentaban en el Ejecutivo y en el PSOE para dirigir contratos de compra de equipos de protección hacia determinadas empresas, obteniendo a cambio beneficios indebidos.

Este caso abrió la puerta a una investigación más amplia que sigue activa y que examina posibles irregularidades en la dirección del partido socialista, concretamente en la concesión de obras públicas.

Ábalos ocupó la cartera ministerial entre 2018 y 2021. Ante la gravedad de las acusaciones, la formación política decidió apartarlo en 2024. El político había sido uno de los colaboradores más cercanos de Pedro Sánchez, integrando el equipo que lo acompañó desde su ascenso a la secretaría general del PSOE hasta su llegada a la Presidencia del Gobierno.

El propio Sánchez reconoció públicamente la existencia de "indicios muy graves" de conductas delictivas en las filas de su partido, formulando excusas a la ciudadanía y a la militancia, aunque defendió que el PSOE mantiene su condición de "organización limpia" y negó la existencia de financiación irregular.

Fuente: Correio da Manhã

Source: Correio da Manhã