Santos Cerdán, señalado como jefe de tres tramas de corrupción y obstrucción judicial
El exsecretario de organización del PSOE acumula tres causas judiciales que lo sitúan como cabecilla de redes de comisiones, contratos amañados y presión a jueces.

Cerdán, el nexo común de tres presuntas redes criminales vinculadas al PSOE
La frase que el exasesor Koldo García pronunció el 6 de mayo ante el Tribunal Supremo, al final de su turno de última palabra en el juicio por el caso Mascarillas, resultó ser un pronóstico: "Esto no ha hecho nada más que empezar". Koldo García, mano derecha del exministro de Transportes José Luis Ábalos, lo dijo antes de escuchar el "visto para sentencia" que lo devolvería a la prisión de Soto del Real, donde permanece. Según recoge La Vanguardia, las semanas siguientes han ido confirmando la advertencia.
García conocía a Santos Cerdán desde los años en que ambos trabajaban en Navarra. En 2017 se trasladó con él a Madrid. Desde esa posición fue testigo de la trayectoria de quien, a partir de 2021, ejercería como secretario de organización del PSOE y hombre de confianza de Pedro Sánchez. La proximidad entre ambos llegó al extremo de que García grabó a Cerdán hablando del reparto de comisiones ilegales a cambio de amañar obra pública junto a Ábalos.
Tres tramas con el mismo patrón
Los hallazgos judiciales del último mes apuntan a que Cerdán habría construido su propia red de influencia, aprovechando el poder que ostentaba dentro del partido, con el objetivo de enriquecerse. Los tentáculos de esa estructura han ido aflorando de forma progresiva.
La primera causa arrancó con la detención de Koldo García y la imputación de Ábalos en 2024 por cobrar mordidas del empresario Víctor de Aldama. En el marco de esa investigación, los instructores situaron a Cerdán como la cabeza pensante del grupo. Un juez del Tribunal Supremo lo envió a prisión en 2025 durante 142 días.
La segunda trama se destapó vinculada al presunto amaño de contratos de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI). La causa concluyó con la detención del expresidente de la entidad, Vicente Fernández, y de la exmilitante del PSOE Leire Díez. El juez Santiago Pedraz, encargado del asunto, señala ahora a Cerdán como el jefe de esa red. Un chat de WhatsApp llamado Hirurok —"Nosotros tres" en euskera— compartido por Díez, Fernández y el empresario Antxon Alonso documentó parte de los trabajos del grupo. En la causa aparecen salpicadas empresas como Forestalia o Tubos Reunidos, rescatada en 2021 con 112 millones de euros de fondos públicos.
Ambas tramas comparten modus operandi: Cerdán habría colocado a personas de su confianza en puestos de organismos públicos para operar desde dentro. En el primer caso, situó a Koldo García junto a Ábalos en el Ministerio de Transportes. En el segundo, Fernández entró en la SEPI y Díez en Enusa, entidad dependiente de la misma sociedad estatal. Cuando Fernández abandonó la SEPI en 2019 por una imputación previa, el grupo intentó introducir a Díez como jefa de gabinete de la nueva presidenta, Belén Gualda. Gualda rechazó la propuesta; Díez acabó siendo colocada en Correos.
Servinabar y los pagos a familiares
En ambas tramas aparece Antxon Alonso, otro hombre de confianza de Cerdán. Alonso creó la sociedad Servinabar, y la UCO de la Guardia Civil localizó un documento según el cual Cerdán sería propietario de la mitad de la empresa. Servinabar habría servido para pagar sueldos a familiares del dirigente socialista, para recibir contratos del Ministerio de Transportes y para cobrar facturas que los investigadores consideran falsas. Además, cuando Fernández tuvo que dimitir de la SEPI, Alonso lo contrató en esa misma sociedad.
La tercera causa: presión sobre jueces y fiscales
El análisis de los terminales intervenidos —los teléfonos de Díez y Fernández— condujo a los investigadores a una tercera trama. En este caso no se trata de enriquecimiento económico sino de protección: para los implicados, para el PSOE y para el entorno del Gobierno. El instructor de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz considera a Cerdán líder de una organización que habría tratado de "destruir" y "desestabilizar" procesos judiciales que afectasen al partido y al entorno del presidente del Gobierno.
En esta tercera causa, Cerdán habría ostentado el "rol superior" de una unidad de acción dirigida contra jueces, fiscales y guardias civiles, delegando la coordinación operativa en Leire Díez. El juez Pedraz tiene constancia de 22 reuniones entre ambos en la sede del PSOE, siendo la primera el 26 de abril de 2024, durante el periodo de reflexión que se tomó Sánchez. Los indicios recabados apuntan a que el entonces número dos del partido habría puesto la logística de Ferraz a disposición de la estructura. Los pagos a Díez, que siempre ha sostenido que ejerce como periodista de investigación, habrían salido de las arcas del partido por orden de Cerdán.
Los investigadores han incautado nuevos terminales que, según La Vanguardia, darán pie a nuevos capítulos del caso.
Source: La Vanguardia