Cinco funcionarios heridos en el Centro Penitenciario Ocaña I tras reducir a un interno
Ocho agentes tuvieron que intervenir este lunes en el módulo de enfermería de Ocaña I para reducir a un interno. Cinco resultaron heridos con hematomas y torceduras.

Agresión en Ocaña I: «Les sale gratis porque no somos agentes de la autoridad»
Cinco funcionarios del Centro Penitenciario Ocaña I resultaron heridos este lunes 18 de mayo tras reducir a un interno que se resistía a recibir tratamiento médico en el módulo de enfermería, según informa ABC. El incidente comenzó en torno a las 12:00 horas, cuando el recluso, descrito como un paciente con patología previa, se puso «un poco violento» ante el personal sanitario.
Hasta ocho agentes tuvieron que intervenir para contener al interno. Los cinco funcionarios afectados presentaron hematomas, magulladuras y torceduras, y recibieron medicación para poder continuar su jornada con normalidad.
«Fue bastante violento. Tuvimos que intervenir para reducirlo. Es un interno que tiene una cierta patología y desarrolla una fuerza bastante desmedida. Fuimos ocho funcionarios para poderlo reducir, echarlo al suelo y aplicar los medios coercitivos pertinentes», declaró a ABC Félix Rodríguez, nombre supuesto utilizado para proteger su identidad, uno de los cinco heridos.
Rodríguez precisó que el recluso es reincidente en este tipo de conductas y ha sido trasladado en varias ocasiones a otros módulos desde su llegada al centro. El funcionario subrayó que situaciones similares son «cada vez más comunes» en todas las prisiones españolas.
Impunidad por la falta de reconocimiento legal
El agente denunció que los funcionarios de prisiones no tienen reconocida la condición de agentes de la autoridad, lo que a su juicio genera un clima de impunidad entre los internos. «Se aprovechan de esa falta de condición. Ya son muchas agresiones las que se han perpetrado en los centros penitenciarios españoles y como ven que les sale gratis, llevan a cabo una actitud de impunidad», señaló.
Rodríguez reclamó que se lleve una moción al Senado y al Congreso para que esa condición sea reconocida formalmente. Lamentó que estas iniciativas «siempre se echan al cajón y se olvida la causa hasta que volvemos a lamentar otra agresión a algún compañero, incluso la muerte de la compañera hace un par de años en Lérida», en referencia a una funcionaria asesinada por un interno en la cocina de ese centro penitenciario.
«Estamos expuestos a un entorno hostil y violento y se necesita una solución urgente», añadió. El agente también criticó la falta de sensibilidad desde «las altas esferas» hacia los trabajadores penitenciarios de todas las áreas, incluyendo sanidad, vigilancia y otros servicios.
Ocaña I, considerado uno de los centros «más tranquilos»
Ocaña I es catalogado como uno de los centros penitenciarios más tranquilos de España, en parte porque los reclusos realizan trabajo remunerado para empresas externas. Aun así, Rodríguez afirmó que «ya no hay ningún centro penitenciario, por pequeño que sea, donde la conflictividad no vaya en aumento».
Ante esta situación, el funcionario reclamó tres medidas concretas: más formación para el personal, el reconocimiento como agentes de la autoridad y la dotación de los medios coercitivos necesarios para reducir a los internos de forma segura.
El incidente de este lunes no es el único registrado recientemente en la zona. La semana pasada se produjo un altercado en el Centro Penitenciario Ocaña II durante el recuento de internos. En mayo del año pasado, también en Ocaña II, una pelea multitudinaria entre reclusos dejó a un funcionario herido.
Source: ABC