Detenido en Valladolid un hostelero por explotar a una familia con bebé y agredir sexualmente a la mujer

Un hostelero fue arrestado el 18 de mayo en Valladolid acusado de trata laboral, agresión sexual y coacción contra una pareja con un bebé de un año. ABC informa que el detenido quedó en libertad tras pasar a disposición judicial.

Detenido en Valladolid un hostelero por explotar a una familia con bebé y agredir sexualmente a la mujer

Hostelero detenido en Valladolid por trata laboral y agresión sexual a una familia con bebé

Un propietario de un establecimiento de hostelería en Valladolid fue detenido el lunes 18 de mayo, acusado de explotar laboralmente a una pareja con un bebé de un año y de realizar aproximaciones sexuales no consentidas a la mujer, según informa ABC a partir de una nota de prensa de la Policía Nacional.

Los cargos imputados al detenido incluyen trata de seres humanos con fines de explotación laboral, un delito contra la libertad sexual, un delito contra los derechos de los trabajadores y coacciones. Tras pasar a disposición judicial, el hostelero quedó en libertad.

La captación: una oferta de empleo y alojamiento

La Operación BOCARTE arrancó en junio de 2025, cuando la Policía Nacional identificó a la familia como víctima de trata con fines de explotación laboral. La pareja residía en un pequeño municipio rural de otra provincia y, pese a encontrarse en situación regular en España y contar con permiso de trabajo, no conseguía empleo ni disponía de recursos para trasladarse a otro lugar con más oportunidades. Su situación económica apenas les permitía cubrir las necesidades básicas de su hijo.

En ese contexto, recibieron una propuesta de un hostelero español: contrato a tiempo completo en su local de una localidad vallisoletana y alojamiento exclusivo para la familia. La pareja aceptó, al entender que era una vía para garantizar a su bebé una vida digna.

El tratante les envió dinero para costear el desplazamiento hasta la Estación de Autobuses de Valladolid y los recogió personalmente para llevarlos hasta el establecimiento, donde también se encontraba el supuesto alojamiento.

Jornadas de dieciséis horas y cien euros al mes

Una vez instalados, la familia comprobó que las condiciones pactadas no se correspondían con la realidad. Aunque fueron dados de alta en la Seguridad Social, trabajaban hasta dieciséis horas diarias, muy por encima de lo recogido en sus contratos —treinta horas semanales para el hombre y cuarenta para la mujer—, y estaban expuestos a gritos e insultos de forma continua.

Por un mes completo de trabajo, la pareja recibió únicamente 100 euros, pese a reclamar en repetidas ocasiones dinero para comprar alimentos y pañales para su hijo.

El alojamiento tampoco era exclusivo: el hostelero ocultó que él mismo vivía en ese espacio. Aprovechando los momentos en que la mujer permanecía sola con el bebé, le dirigía comentarios y requerimientos de contenido sexual y llegó a tocarle las nalgas sin su consentimiento. Para incrementar esas oportunidades, prolongaba deliberadamente la jornada laboral del marido, reduciendo al mínimo el tiempo que ambos coincidían en el domicilio.

Encerrados en la calle sin documentación ni pertenencias

Tras un mes soportando esas condiciones, la pareja intentó buscar otro alojamiento para escapar del control del tratante. Cuando este descubrió sus planes, los engañó para que salieran de la vivienda y cambió la cerradura, dejándolos en la calle sin dinero, sin documentación, sin ropa para el bebé y sin ninguna de sus pertenencias.

En su momento de mayor vulnerabilidad, la familia llegó de forma fortuita a las dependencias de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valladolid, donde pidieron ayuda. Allí les facilitaron contacto con la Policía Nacional.

Protocolo policial y denuncia formal

La Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras activó de inmediato el protocolo correspondiente y se puso en contacto con entidades especializadas, que proporcionaron a la familia asistencia urgente y un alojamiento seguro. Posteriormente, la mujer acudió a dependencias policiales para formalizar la denuncia.

Concluidas las investigaciones, los agentes procedieron a detener al propietario del establecimiento.

La Policía Nacional recuerda que cualquier ciudadano puede colaborar de forma anónima y confidencial en la lucha contra la trata de seres humanos a través del teléfono 900 10 50 90 o del correo electrónico [email protected].

Source: ABC