El jurado condena a Antonio Mayo por matar a hachazos a su padre y rechaza que estuviera drogado
El tribunal del jurado declaró culpable por unanimidad a Antonio Mayo del parricidio de su padre en Muros en 2023. La condena se situará entre 20 y 25 años de cárcel.

Veredicto unánime por el parricidio de Muros: el jurado descarta la intoxicación alegada por la defensa
El tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de A Coruña declaró este jueves culpable por unanimidad a Antonio Mayo de matar a su padre, José Manuel, conocido como O Peseta, la noche del 21 de abril de 2023 en la parroquia de Esteiro, en el municipio coruñés de Muros. Según informa ABC, la víctima había regentado un bar ubicado en el mismo edificio donde fue asesinado a hachazos por su propio hijo tras una discusión.
La cuestión central del juicio no era la autoría del crimen —sobre la que no existían dudas— sino si Antonio Mayo, que entonces tenía 19 años, actuó con sus capacidades cognitivas y volitivas alteradas. Su defensa sostuvo durante el proceso que el acusado estaba «colocadísimo» aquella noche, un argumento destinado a obtener una atenuante que rebajara la pena que las acusaciones reclamaban: hasta 25 años de prisión por parricidio.
El jurado rechazó ese argumento, aunque en este punto la votación fue de siete votos contra dos. Los miembros del tribunal tomaron como base principal los informes periciales de los forenses y los análisis toxicológicos practicados al acusado inmediatamente después de los hechos, que no detectaron en su organismo sustancias extrañas más allá de la medicación que estaba tomando.
Sin atenuantes ni eximentes
La defensa también alegó que el padre habría intentado atacar primero al hijo con una navaja, y que Antonio Mayo únicamente habría tratado de repeler esa acometida. El jurado descartó igualmente que se hubiera producido forcejeo previo alguno, imponiéndose la tesis de la Fiscalía y de la acusación particular. Esta última es ejercida por el abogado Luciano Prado en representación de la madre de la víctima, quien argumentó que fue un parricidio en el que Antonio no dejó a su padre la más mínima posibilidad de defenderse.
El resultado es que el tribunal no aprecia ni atenuantes ni eximentes. La pena definitiva, que deberá fijar el presidente-magistrado del tribunal sobre la base del veredicto, se situará entre los 20 y los 25 años de cárcel. Antonio Mayo tendrá además que indemnizar a la madre de la víctima, es decir, a su propia abuela.
El hacha arrojada al mar
Antonio Mayo había vivido en Italia con su madre, pero llevaba un tiempo residiendo de nuevo en Esteiro, donde convivía con su padre. Aquella noche mató a José Manuel a hachazos en la cocina de la vivienda y después se dirigió al muelle para arrojar el arma al mar. La Guardia Civil localizó posteriormente el hacha. En un primer momento, el acusado alegó que habían sido unos sicarios quienes mataron a su padre, pero acabó confesando su autoría.
José Manuel, O Peseta, era un vecino conocido y apreciado en la parroquia de Esteiro, donde había llevado el bar del edificio en el que ocurrió el crimen.
Source: ABC