El presunto asesino de Tulia es trasladado de la cárcel de Córdoba por razones de seguridad
Francisco L.A., detenido desde el 13 de abril por la muerte de su exmujer Tulia, ha sido trasladado a otro centro penitenciario tras varios intentos de autolisis, según su abogada.

Traslado carcelario tras varios intentos de autolisis
Francisco L.A., en prisión preventiva desde el 13 de abril como presunto autor de la muerte de su exmujer Tulia en el barrio cordobés de la Fuensanta, ha sido trasladado a un centro penitenciario distinto al de Córdoba. Según informa ABC, el motivo alegado es «su seguridad».
La noticia la ha confirmado su letrada, la penalista Marina Corral, socia del despacho Barral Abogados. Corral ha declinado revelar el nombre del nuevo centro ni las circunstancias concretas del traslado, pero ha señalado que su cliente ha protagonizado varios «intentos de autolisis». Estos episodios evidencian, a juicio de la abogada, que «se trata de una persona con problemas de salud mental desde hace años».
Vista a puerta cerrada por los hechos del 11 de abril
Este miércoles se celebró, a puerta cerrada, la vista oral por los presuntos delitos de lesiones, amenazas y daños cometidos supuestamente contra Tulia el sábado 11 de abril, apenas 48 horas antes del crimen. La Fiscalía solicita dos años de cárcel para el encausado. La defensa, en cambio, sostiene que no hubo lesiones ni amenazas.
El Ministerio Público considera probado que el procesado entró en el domicilio de Tulia sin su consentimiento y, mientras ella escuchaba música, golpeó el equipo de sonido con un martillo. La víctima declaró en su día que su exmarido la agarró del pecho, la empujó y la amenazó con destruir e incendiar el inmueble.
La defensa discrepa de esa calificación. Corral argumenta que «no ha quedado debidamente acreditado ni explicado el alcance penal de la frase que se le atribuye». Según lo manifestado en sala, la expresión concreta fue: «Cuando no estés en casa, voy a entrar y te voy a destrozar el piso». Para la letrada, esa frase «no constituye una amenaza directa contra la integridad física de la persona, sino que se refiere a un bien material y fue formulada en un momento de alteración emocional».
La defensa reclama una evaluación del estado mental del acusado
En relación con el procedimiento por la muerte de Tulia —para la que la instrucción sigue en curso—, Corral ha subrayado «la necesidad de que se valore adecuadamente el estado de salud de nuestro representado en el momento de los hechos, considerando esto como una cuestión esencial para garantizar un juicio justo y con todas las garantías».
La abogada afirma que «existen elementos objetivos que aconsejan una evaluación clínica completa antes de emitir conclusiones definitivas sobre su grado de responsabilidad». Cualquier duda sobre posibles patologías o alteraciones del control emocional «debe ser analizada por un profesional médico, dado que no es competencia de la abogacía determinar la existencia de una patología ni su alcance».
Corral ha pedido asimismo prudencia ante «valoraciones y juicios prematuros», y ha recordado que la instrucción judicial, todavía en marcha, «debe aclarar todos estos extremos».
Sin imputación formal ni calificación provisional
La letrada ha precisado que su cliente «no ha sido imputado formalmente y la calificación provisional de los delitos aún no ha sido establecida por la acusación ni por el Ministerio Fiscal». Por ello, sostiene que cualquier titular que apunte a conclusiones definitivas sobre homicidio o asesinato «no refleja la situación procesal real, ya que la investigación y la práctica de pruebas todavía están en curso».
Sobre la eventual constitución del jurado popular, Corral ha aclarado que ese paso «ocurrirá únicamente una vez concluida la instrucción y dictado el auto correspondiente, etapa en la que todas las partes podrán formular sus calificaciones».
Francisco L.A. fue detenido el 13 de abril. La víctima, Tulia, murió a consecuencia de una puñalada que le atravesó el corazón.
Source: ABC