Exdelegada socialista Sabalete, investigada por malversación en el caso Formación de Jaén
La UCO sitúa a Irene Sabalete en el núcleo de una trama de subvenciones irregulares en el SAE entre 2009 y 2012. La exdelegada ya fue detenida en 2015 por presionar a empleados para hacer campaña por el PSOE.

La UCO reactiva la pieza política del caso Formación e implica a Sabalete en una trama de subvenciones
El último atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, entregado al juez José Ignacio Vilaplana en el marco del caso Formación, sitúa a Irene Sabalete —exdelegada de Empleo de la Junta de Andalucía en Jaén— en el centro de una red «concertada» que habría malversado fondos públicos mediante la concesión irregular de subvenciones entre 2009 y 2012. Según informa ABC, el informe reactiva la denominada pieza política del caso y reabre uno de los episodios más polémicos de la administración autonómica andaluza.
La UCO aprecia indicios de delitos de malversación de caudales públicos y prevaricación en la actuación de los responsables del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), tanto en los servicios centrales como en las delegaciones provinciales. El documento cita a nueve exdelegados, entre ellos Sabalete, que en su día declararon como investigados en una causa archivada por la anterior instructora, María Ángeles Núñez Bolaños, y reabierta por la Audiencia Provincial de Sevilla en 2019.
La reunión de febrero de 2012 y la presión electoral
El nombre de Sabalete lleva años vinculado a un episodio registrado en audio. A principios de febrero de 2012 —mes y medio antes de las elecciones autonómicas en las que el PSOE veía en riesgo su dominio histórico en Andalucía— la entonces delegada convocó en la sede provincial de Empleo de Jaén a más de una docena de directores de las Unidades Territoriales de Empleo, Desarrollo Local y Tecnológico (Utedlt).
En una grabación de casi cinco minutos, Sabalete les trasladó una directriz inequívoca: «Lo tengo que decir muy claro: si no ganamos las elecciones, vosotros no vais a seguir trabajando en la Junta de Andalucía». Durante cerca de dos horas instruyó a sus subordinados para visitar empresarios receptores de ayudas de I+D, prevención de riesgos y formación y pedirles el voto a favor del PSOE, recorriendo el territorio puerta a puerta, «como los testigos de Jehová».
El mensaje sobre la continuidad laboral fue explícito: «Independientemente de que cada uno tenga su ideología, personalmente os jugáis seguir trabajando aquí o que cada uno se busque la vida como pueda. Y el consejero lo dijo sin paños calientes y yo también os lo digo».
Antecedentes judiciales y consecuencias políticas
Sabalete fue detenida en marzo de 2015 en el marco de la macrooperación sobre los cursos de formación y denunciada por presuntas coacciones a sus subordinados. La Fiscalía, no obstante, no apreció delito y archivó la investigación por amenazas. La difusión de las grabaciones le costó la baja en el PSOE, la exclusión de las listas municipales y una petición pública de disculpas por parte del partido.
Las elecciones autonómicas de 2012 depararon un resultado inesperado: Javier Arenas (PP) no logró la mayoría absoluta que le auguraban las encuestas, y el socialista José Antonio Griñán mantuvo la Presidencia de la Junta al alcanzar un acuerdo con Izquierda Unida. Esa continuidad no evitó, sin embargo, el despido masivo de los 800 empleados que formaban las 95 Utedlt andaluzas, aunque sentencias posteriores obligaron a su readmisión.
El nuevo informe de la UCO
El atestado policial describe una «dinámica prolongada de concesión irregular de subvenciones» marcada por deficiencias graves en todas las fases del procedimiento administrativo. La investigación abarca la conducta de los responsables del SAE tanto en la cúpula central como en las delegaciones territoriales, y consolida a Sabalete como figura clave en la denominada pieza política del caso Formación, cuya reapertura en 2019 por la Audiencia Provincial de Sevilla volvió a poner el foco sobre los años del gobierno socialista en la Junta.
Source: ABC