Familiares de los acusados por el crimen de Francisca Cadenas niegan la implicación del hermano mayor

Testigos vinculados a los detenidos ratificaron ante el juez que Manuel González estaba en Mérida la noche del crimen. La instrucción continúa abierta.

Familiares de los acusados por el crimen de Francisca Cadenas niegan la implicación del hermano mayor

Testigos de la defensa respaldan la coartada de Lolo en el caso Francisca Cadenas

Dos hermanos de los acusados y una cuñada declararon este viernes ante el juzgado de Villafranca de los Barros (Badajoz) en el marco de la instrucción por el asesinato de Francisca Cadenas, vecina de Hornachos desaparecida el 9 de mayo de 2017 cuyos restos fueron hallados en marzo pasado en el patio de la vivienda de sus vecinos. Según informa El Mundo, los tres testigos sostuvieron que Manuel González, de 55 años y conocido como Lolo o Manolo, no participó en la muerte de la mujer.

El abogado defensor José Duarte explicó al término de las declaraciones que los testigos "han corroborado un poco la declaración en su momento de Julián y la no participación de Manolo", y señaló que salían "bastante satisfechos" de las comparecencias. Esta tesis coincide con la versión mantenida desde el inicio por Julián, de 50 años, el hermano menor y autor confeso del crimen, quien fue identificado después de que la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil descubriera el cuerpo de la víctima enterrado en el patio de la vivienda que comparte con su hermano, situada a escasos 30 metros del domicilio de Francisca.

Manuel González ha sostenido de forma consistente que la noche de la desaparición de su vecina se encontraba en Mérida visitando a su padre, entonces ingresado en el hospital de la capital extremeña por una grave enfermedad, y que regresó a Hornachos pasada la medianoche, es decir, después de que, según esta versión, se hubiera producido el crimen. Sin embargo, el juez y la investigación sostienen que tuvo relación con los hechos, incluida la participación en el enterramiento del cuerpo y su ocultación durante nueve años.

También estaba prevista para este viernes la declaración de dos agentes policiales y de una vecina de Hornachos que afirmó haber visto llegar al hermano mayor al municipio aquella noche y que se ha mostrado convencida de su participación en el crimen. Los familiares de los acusados evitaron hacer declaraciones a los medios tanto a la entrada como a la salida de los juzgados.

La instrucción judicial sigue abierta a la espera de nuevas pruebas periciales y forenses. Está programada una nueva cita con testigos para el 18 de junio, y los informes de forenses y antropólogos que trabajan en Madrid son considerados clave para determinar, si resulta posible, la hora del fallecimiento de Francisca y el papel que cada uno de los hermanos desempeñó aquella noche. Ambos permanecen en prisión provisional.

Queda por resolver también si se llevará a cabo una reconstrucción de los hechos, solicitada por la abogada de la acusación particular, Verónica Guerrero. El letrado defensor Duarte señaló que se trata de una diligencia que "puede y debe acordarse si los datos procesales acompañan", pero recordó que es "voluntaria" y requiere la colaboración de los acusados: "Si podemos compaginar la colaboración con el juez y el derecho de defensa, perfecto".

Asimismo, está pendiente la prueba de ADN sobre una muestra de saliva de Julián para cotejar su perfil genético con objetos hallados en el domicilio. En un primer momento, Julián se negó a someterse a esta prueba, en contra de lo solicitado por la UCO, aunque finalmente, según su abogado, ha aceptado colaborar.

Julián confesó el crimen tras el hallazgo de los restos, aunque alegó que la muerte de Francisca se produjo por un único golpe en la cabeza durante una fuerte discusión, después de que la vecina lo sorprendiera consumiendo cocaína en su casa y se lo reprochara. Según esta versión, Francisca habría entrado en la vivienda de los hermanos para interesarse por la salud del tío de ambos, que atravesaba una grave enfermedad.

La acusación particular, no obstante, trata de acreditar que hubo una agresión sexual previa al homicidio y tiene previsto solicitar durante el juicio la pena de prisión permanente revisable.

Con anterioridad a las declaraciones de este viernes, ya habían testificado el guardia civil que accedió la noche de los hechos a la vivienda de los detenidos, la cuñada de la víctima, los tres hijos y el marido de Francisca, así como la pareja a la que la mujer acompañó hasta su coche desde el domicilio familiar tras haber cuidado a la hija de ambos durante toda la tarde. También declaró el trabajador del campo que se cruzó con Francisca en el túnel donde fue vista con vida por última vez, poco después de las 23.00 horas del 9 de mayo de 2017.

Source: El Mundo