Fusiles de guerra y granadas: el auge del armamento narco en España

El jefe de la Brigada Central de Estupefacientes alerta del uso masivo de armas de guerra por el crimen organizado. Decomisos récord incluyen AK-47, granadas y hasta una galería de tiro subterránea.

Fusiles de guerra y granadas: el auge del armamento narco en España

El armamento de guerra se convierte en herramienta habitual del crimen organizado en España

Un fusil de asalto dorado y una pistola con el logo de Louis Vuitton reposan en el laboratorio de criminalística del complejo de la Policía Nacional de Canillas. Son pruebas de una tendencia que preocupa cada vez más a las fuerzas de seguridad: el uso generalizado de armamento de guerra por parte del crimen organizado en España.

Según informa elmundo.es, Alberto Morales, jefe de la Brigada Central de Estupefacientes (UDYCO Central) y conocido entre sus agentes como "El Patrón", lo describe sin rodeos: «Se ha vuelto loca la situación del uso de fusiles de guerra. Ya es una cosa desmesurada».

Capturas récord entre 2025 y 2026

Entre enero de 2025 y el momento de la publicación, los decomisos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) dibujan una escalada sin precedentes. La Guardia Civil intervino un arsenal que incluía 25 fusiles de asalto, una ametralladora MG-42, una pistola, 126 granadas de mano y más de 25 kilogramos de munición, en una operación multinacional junto a policías de Francia, Bosnia-Herzegovina, Austria y Eslovenia, con la colaboración de Europol y Eurojust. El principal investigado español de esa operación residía en Burgos.

En marzo de 2026, durante el desmantelamiento de un narcozulo con 1.056 kilogramos de cocaína, los agentes se enfrentaron a delincuentes armados con un AK-47, un fusil de asalto AR-15 y un subfusil tipo UZI. Casi de forma simultánea, otro operativo permitió incautar 19 armas de guerra del calibre 7,62, todas ocultas en un único vehículo.

En abril de 2026, la Guardia Civil capturó 3.370 kilos de hachís custodiados por narcos pertrechados con cuatro subfusiles Skorpion con silenciadores y dos fusiles de asalto AK-47. Los Mossos d'Esquadra, por su parte, hallaron en mayo de 2026 doce fusiles AK-74 —una evolución del Kalashnikov clásico— en el interior de un todoterreno de lujo interceptado en la autovía AP-7.

Precios de mercado y vías de entrada

Desde las oficinas de la Guardia Civil se cifra el coste de estas armas en el mercado ilegal: una pistola oscila entre 6.000 y 7.000 euros; un fusil de asalto, entre 10.000 y 11.000 euros. El comisario Morales explica que el armamento llega a España por las mismas rutas que la cocaína o el hachís: tierra, mar y aire.

La Benemérita llegó incluso a descubrir una galería de tiro subterránea ilegal, utilizada para probar las armas antes de adquirirlas a los traficantes.

Policías heridos y protocolos actualizados

La violencia ya no es solo disuasoria. En noviembre de 2025, tres agentes resultaron heridos durante un operativo: el primero recibió dos impactos de arma larga y quedó gravemente herido; el segundo fue alcanzado por un disparo que detuvo el chaleco antibalas, aunque sufrió la rotura de dos costillas; el tercero resultó lesionado en un brazo al tratar de protegerse del tiroteo. En enero de 2026, en Andalucía, fueron detenidos los presuntos autores del ataque, identificados como "el Pajarito" y "el Moreno". Según las investigaciones, gritaban al disparar: «Hay que matar a esos perros».

Ante esta realidad, las fuerzas de seguridad han modificado sus procedimientos. «Ante el aumento del uso de armamento de guerra por los delincuentes, hemos actualizado nuestros protocolos de actuación. Hoy en día ya vamos con armas largas a los operativos», señala Morales.

El inquietante auge de las granadas

Lo que más intriga a los investigadores es la proliferación de granadas de mano. En mayo de 2026, un registro en un trastero que los delincuentes pretendían usar como almacén permitió hallar cuatro granadas capaces de alcanzar objetivos en un radio de hasta 54 metros, accionables en tan solo tres segundos incluso en condiciones adversas —nieve, barro, agua y temperaturas extremas—. Según los informes policiales, están «diseñadas para causar el máximo número de víctimas en espacios cerrados o con concentración de personas», con un núcleo de 3.000 bolas de acero.

Sicarios jóvenes captados por Telegram

El perfil de quienes manejan estas armas ha cambiado. Morales describe a jóvenes sin escrúpulos y con nula experiencia militar, reclutados como sicarios a través de chats de Telegram. «Los encargados de seguridad pueden cobrar entre 5.000 y 20.000 euros por operación», indica el comisario, mientras muestra ejemplos en su teléfono móvil.

La Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra confirman además un fenómeno nuevo: el intercambio directo de droga por armas de fuego. Si antes el armamento se consideraba principalmente un elemento disuasorio para proteger cargamentos, ahora su uso ofensivo se ha consolidado como práctica habitual entre los grupos criminales.

El Informe de Seguridad Nacional, presentado en mayo, constata el mismo diagnóstico: en operaciones aduaneras, especialmente en puertos, se ha registrado un incremento significativo de la detección de armas de guerra.

Source: Google News ES — Crime (es)