Agente de la Policía Local de Granada cumplirá 29 meses de cárcel por violencia contra su excompañera
Un subinspector del cuerpo policial de Granada ha sido encarcelado tras años de abuso psicológico hacia Maribel, su expareja. El condenado, que ejercía funciones en la calle hasta hace pocos meses, acumula diez procesos abiertos, entre ellos presunta corrupción y amaño de oposiciones.

Agente de la Policía Local de Granada cumplirá 29 meses de cárcel por violencia contra su excompañera
Un subinspector del cuerpo policial granadino ha sido encarcelado en Albolote para purgar una pena de dos años y cinco meses derivada de un juicio por maltrato psicológico y lesiones psíquicas contra Maribel, su excompañera sentimental, según relata El País.
El encierro se ejecutó el pasado domingo, una vez que tanto la magistrada que presidió el juicio como el Ministerio Público dieron su conformidad. El uniformado deberá permanecer en prisión el tiempo completo de la condena, puesto que la acumulación de diez expedientes judiciales activos le cierra la puerta a cualquier atenuación de cumplimiento.
El calvario de Maribel se remonta a aproximadamente diez años atrás. En los fundamentos de la resolución se recogen humillaciones verbales recurrentes, incluyendo epítetos degradantes. La propia víctima sitúa el punto de inflexión en 2017, cuando intentó poner fin a la relación. La escalada de control y dominación prosiguió hasta que, en septiembre de 2022, logró expulsar al agresor del hogar familiar. Once meses después, en julio de 2023, presentó la primera querella formal ante la autoridad judicial.
La vista oral se celebró en octubre de 2025. La magistrada impuso inicialmente dos años y ocho meses de reclusión. La instancia provincial redujo posteriormente la sanción en cuatro meses tras estimar parcialmente el recurso del procesado. Maribel y la acusación pública habían reclamado la anulación del procedimiento por la omisión en la condena del presunto hurto de información personal y profesional de la víctima almacenada en dispositivos digitales, extremo que la Audiencia desestimó.
La pareja compartió domicilio durante treinta años y tuvo dos descendientes. El patrón de conducta delictivo se agravó cuando Maribel inició estudios de posgrado y preparación para oposiciones en 2017. La resolución judicial describe episodios de agresión contra enseres domésticos, arroje de objetos y trato vejatorio extendido también a las menores. La pericial practicada por la Unidad de Valoración Forense Integral certificó un periodo de recuperación psicológica de medio año.
La sentencia impone restricciones de alejamiento respecto a Maribel y a la hija de mayor edad, además de la inhabilitación para portar armas durante tres ejercicios, medida de especial trascendencia dada su condición de agente armado. La indemnización fijada asciende a cerca de diez mil euros.
El expediente judicial abierto más polémico entrelaza la esfera doméstica con la institucional. Entre mediados de 2023 y finales de 2024, la Benemérita constató cuarenta y ocho consultas indebidas al perfil de Maribel en Viogen, la base de datos estatal de seguimiento a mujeres bajo protección por violencia machista. El subinspector carecía de facultades para acceder a ese registro. Presuntamente, varios miembros del Grupo de Mujer y Menores del cuerpo local efectuaron esas búsquedas a instancias del condenado, sin requerimiento judicial ni petición legítima de la afectada. La instrucción busca esclarecer si esas indagaciones obedecían a funciones policiales regulares o si constituyeron un canal ilícito para obtener datos reservados de una persona amparada por el sistema de protección.
Además de los siete procedimientos promovidos por su excompañera, el encarcelado enfrenta tres causas vinculadas a su actividad profesional: presunta corrupción, cohecho y pertenencia a estructura delictiva, todas ellas conectadas con la supuesta manipulación de procesos selectivos policiales.
Maribel ha declarado sentir alivio tras el encierro de su agresor, aunque admite que la recuperación emocional será lenta. "Parece que tuviera los sentimientos anestesiados. No consigo reír con naturalidad, tampoco llorar. Supongo que necesito tiempo para digerir todo después de tanta tensión", ha manifestado.
Source: Google News ES — Crime (es)