Zapatero se niega a declarar sobre joyas valoradas en 1,3 millones

El expresidente socialista español compareció por primera vez ante el Tribunal Supremo en un proceso penal. Rechazó responder sobre el origen de más de cien piezas de joyería halladas en su despacho del partido.

Zapatero se niega a declarar sobre joyas valoradas en 1,3 millones

Zapatero se niega a declarar sobre joyas valoradas en 1,3 millones

José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió este miércoles en el primer expresidente del Gobierno de la democracia española en testificar en un procedimiento criminal. Sin embargo, la comparecencia ante el Tribunal Supremo fue breve: el exmandatario socialista invocó su derecho a no contestar sobre los puntos más relevantes de la investigación.

El político, que ocupó La Moncloa entre 2004 y 2011, está siendo investigado por supuestos delitos de corrupción relacionados con el rescate estatal de la aerolínea Plus Ultra y otros negocios de intermediación. La fiscalía le atribuye el cobro de comisiones ilegales que habrían beneficiado a él, a sus hijas y a otras personas vinculadas. El monto de estas presuntas ganancías ilícitas ascendería, al menos, a dos millones de euros.

El elemento que más complica la situación del exjefe del Ejecutivo es el contenido de una caja fuerte descubierta en su despacho de la sede del PSOE en Madrid. Durante un registro realizado en mayo, los agentes encontraron más de un centenar de piezas de joyería: rubíes, diamantes, relojes de marca y anillos. Los peritos judiciales tasaron el conjunto en aproximadamente 1,3 millones de euros. Una sola gargantilla con diamantes y dos esmeraldas de Zambia alcanzaría los 278.000 euros.

Inicialmente, el entorno de Zapatero aseguró que las alhajas eran principalmente herencias de su esposa y algunos regalos, con un valor estimado entre 30.000 y 50.000 euros. Posteriormente, el programa matutino de RTVE, citando fuentes cercanas al expresidente, afirmó que las joyas habrían sido obsequiadas por el monarca saudí durante una visita a España en 2007. Según esta versión, en aquel entonces no existía una normativa que regulara este tipo de obsequios.

El magistrado instructor exige a Zapatero que acredite haber tributado correctamente por dichas piezas o, de tratarse de presentes procedentes del extranjero, haberlos declarado ante la aduana. De lo contrario, podría configurarse un delito de blanqueo de capitales, por el que ya se le investiga. Además, en los últimos días se han añadido a la causa los presuntos delitos de contrabando y otro supuesto de fraude fiscal.

Tras la audiencia, Zapatero emitió un comunicado en el que rechazó las acusaciones: "Se me imputan delitos muy graves que no he cometido. Me he comportado siempre de manera decente y honesta". Su defensa, por su parte, intenta impugnar una prueba clave: las conversaciones telefónicas interceptadas al empresario venezolano Rodolfo Reyes, facilitadas por el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense. En esas grabaciones, el exaccionista mayoritario de Plus Ultra incrimina al expresidente como eje de una red de sociedades pantalla que habría blanqueado fondos venezolanos durante la pandemia.

El caso ha generado un fuerte impacto político. Pedro Sánchez, actual presidente y antiguo aliado de Zapatero, evitó este miércoles en el Congreso expresarle su respaldo, algo que había hecho con anterioridad. Los reiterados escándalos de corrupción en el entorno del líder socialista aumentan la presión interna para convocar elecciones anticipadas, una petición que ahora también plantea el partido catalán Junts.

Fuente: Frankfurter Allgemeine Zeitung

Source: Frankfurter Allgemeine Zeitung