Una amiga de la víctima alertó a su familia tras ver mensajes «obscenos» en el juicio por agresión sexual en Ourense

Una amiga de la víctima declaró en la Audiencia Provincial de Ourense que alertó a la familia del afectado tras ver mensajes de WhatsApp «obscenos» entre este y el acusado. La Fiscalía pide nueve años de prisión.

Una amiga de la víctima alertó a su familia tras ver mensajes «obscenos» en el juicio por agresión sexual en Ourense

Juicio en Ourense: la amiga que alertó a la familia tras leer mensajes «obscenos»

Una amiga de la víctima de una presunta agresión sexual ocurrida en Ourense fue la primera en alertar a la familia del afectado después de que este, que tiene una discapacidad reconocida del 65%, le relatara lo sucedido y le mostrara conversaciones de WhatsApp «obscenas» con el acusado. Así lo declaró este miércoles ante la Audiencia Provincial de Ourense, según recoge ABC.

La testigo explicó que la víctima llegó ese día a su negocio «nervioso e intranquilo» y «como si quisiese contar algo». Cuando comenzó a hablar, relató que el acusado «le mandó quitarse la ropa» y «tocó sus partes», y le mostró los mensajes intercambiados con él. La testigo subrayó que el afectado «nunca antes había hablado de cosas sexuales».

Los hechos del 21 de noviembre de 2023

Según el testimonio de la amiga, los hechos se remontan al 21 de noviembre de 2023. Ese día, la víctima —que acudía habitualmente por las tardes al negocio de la testigo— llegó «más tarde de lo normal» y aparentaba mayor nerviosismo. Explicó que había estado en casa del acusado. Al preguntarle qué habían hecho, respondió inicialmente que eran «secretos» entre ambos, antes de relatar finalmente lo ocurrido.

Tras escuchar el relato y consultar con su marido, la testigo llamó al padre de la víctima para comunicarle lo que el afectado le había contado.

La víctima: «Le dije que parase y él paró»

La propia víctima declaró que lo que el acusado le hizo «no le había gustado» y que «le dolió mucho». Indicó que «le dijo que parase y él paró», y añadió que el inculpado «le dio besos en la boca». Precisó también que, aunque había acudido en varias ocasiones al domicilio del denunciado, únicamente mantuvieron relaciones sexuales en esa ocasión. La Fiscalía señaló en sus conclusiones que la víctima conocía el significado del sexo porque el propio acusado se lo había explicado con anterioridad.

El padre confirma los hechos y los mensajes

El padre de la víctima también prestó declaración. Afirmó que su hijo «no suele inventar historias o contar cosas que fabule él», y confirmó que supo de los hechos después de que una amiga de la familia le avisara de que «había pasado algo raro» entre víctima y acusado. Más tarde tuvo acceso él mismo a la conversación de WhatsApp entre ambos.

En ese intercambio de mensajes, según expuso la Fiscalía, la víctima escribió al acusado el día de los hechos indicándole que iba «ahora mismo», que «iban a follar» y que «se desnudase». Posteriormente, el acusado le respondió con un «chao», al que la víctima contestó que se verían al día siguiente a las 16.00.

Dos vecinos del municipio declararon asimismo como testigos y confirmaron que acusado y víctima se veían con frecuencia y que «a veces» tomaban algo juntos.

El acusado niega los hechos

El acusado negó los cargos durante su declaración. Insistió en que «jamás» penetró a la víctima, aunque reconoció que entre ambos existía una relación «como la que pueden tener dos personas que se consideran amigos» y que se veían «habitualmente».

Sobre el día de los hechos, explicó que fue la víctima quien «tomó la iniciativa» de ir a su domicilio, que llamó al timbre «tres o cuatro veces» —algo que «nunca había hecho»— y que le dijo que quería hablar. Según el acusado, permanecieron en el primer piso del inmueble unos 20 minutos, durante los cuales hablaron «de fútbol, del colegio y de sus profesores», y después la víctima se marchó.

El inculpado negó haberse desnudado, haberle pedido a la víctima que lo hiciera, haberle besado en la boca y haberle penetrado. Indicó que intercambió con la víctima cerca de 500 mensajes desde 2017, aunque aseguró que solo «le contestaba que parase de escribirle». Añadió que le robaron el teléfono y que esos mensajes fueron eliminados.

Pruebas médicas y periciales

La médico forense que elaboró el informe de pruebas biológicas ratificó en juicio que la víctima presentaba dos fisuras anales «compatibles» con una penetración, aunque también con otras causas como hemorroides, estreñimiento crónico o diarrea.

Dos especialistas en psicología declararon como peritos y confirmaron que la discapacidad del afectado incide en su capacidad de relación y en su madurez, precisando que su desarrollo «se corresponde con la edad mental de un niño de 12 años». Subrayaron que la víctima «no está preparado para comprender la complejidad del consentimiento» ni las agresiones sexuales, y que es una persona «influenciable por parte de cualquiera».

Los peritos matizaron, no obstante, que no fue posible realizar una valoración sobre la credibilidad del testimonio del afectado, dado que, pese a que el relato fue «muy espontáneo», las preguntas de carácter sexual resultaron «semidirigidas» porque «él no quería hablar de ese tema».

Fiscalía pide nueve años; la defensa, la absolución

La Fiscalía solicitó una condena de nueve años de prisión y una indemnización de 6.000 euros, al considerar que existen «suficientes elementos probatorios» para acreditar que el acusado abusó de la víctima siendo «consciente» de la discapacidad que esta padecía. El ministerio público destacó la «persistencia en la incriminación», la ausencia de «ambigüedades» y la «verosimilitud» del testimonio de la víctima, que «se corrobora con elementos periféricos y objetivos».

La defensa, por su parte, solicitó la libre absolución de su representado. El letrado alegó que los hechos carecen de «respaldo científico» ante la inexistencia de «prueba biológica» del acusado en el cuerpo de la víctima, y subrayó que «falta una corroboración objetiva importante» del testimonio del perjudicado.

Source: ABC