Narcotráfico en el Guadalquivir: más de 11 toneladas de cocaína incautadas desde 2022

El río Guadalquivir se ha convertido en una de las principales vías de entrada de droga en España, con narcolanchas que transportan cocaína hacia Europa. Desde 2022, la Guardia Civil ha detenido a unas 750 personas y aprehendido más de 88 toneladas de hachís.

Narcotráfico en el Guadalquivir: más de 11 toneladas de cocaína incautadas desde 2022

El Guadalquivir, nueva ruta de la cocaína hacia Europa

Desde 2022, el río Guadalquivir se ha consolidado como una de las principales vías de entrada de drogas en la península ibérica, según reconoce por escrito la Guardia Civil a La Vanguardia. Entre ese año y 2024 se produjo "un incremento significativo de la actividad del narcotráfico" en el río, hasta convertirlo en puerta de entrada clave para el tráfico de estupefacientes con destino al resto de Europa.

Desde entonces, más de 200 actuaciones policiales han permitido aprehender más de 88 toneladas de hachís y más de 11 toneladas de cocaína. En el mismo periodo se ha procedido a la detención de unas 750 personas, la incautación de cerca de 135.000 litros de combustible y el decomiso de casi 50 embarcaciones, de acuerdo con los datos facilitados por la Guardia Civil al citado diario.

Barrera móvil y patrullaje permanente

Tras la muerte de dos guardias civiles en Huelva a principios de mayo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció ante el Senado la construcción de "barreras móviles" en el Guadalquivir para frenar el paso de narcolanchas. En la desembocadura del río operan de forma permanente entre tres y cuatro unidades navales del cuerpo.

La Guardia Civil permitió a La Vanguardia embarcar a bordo de la 'Río Guadalmedina', embarcación interceptora con base en el puerto de Chipiona, municipio situado en la desembocadura del río. La salida, prevista para las 10:00 de la mañana, se retrasó hora y media por una operación llevada a cabo durante la madrugada, sin que el cuerpo ofreciera más detalles. "Hay patrulleras todos los días", señaló uno de los patrones al mando de la embarcación.

Narcolanchas abandonadas en la orilla

Durante el patrullaje, la embarcación redujo la velocidad a unos cien metros antes del brazo de la Torre —una ramificación del río demasiado estrecha para que la interceptora pueda acceder— y se aproximó a la orilla. Allí reposaban dos narcolanchas abandonadas, separadas apenas cincuenta metros entre sí, ambas sin motores.

Los narcotraficantes retiran sistemáticamente los motores de las embarcaciones antes de huir: son la parte más valiosa y la más reutilizable. La presencia de lanchas abandonadas u ocultas en la ribera del Guadalquivir no es excepcional. A través de imágenes satelitales obtenidas con la herramienta World Imagery Wayback y verificadas por una fuente policial, La Vanguardia identificó cinco narcolanchas en la orilla del curso inferior del río —al sur de Isla Mayor— en la misma fecha en que se realizó el embarque.

Vecinos de Chipiona corroboran también su presencia. José Julio Lorenzo Mellado, empresario local, lo describe así: "Cuando salgo a hacer pesca deportiva, suelo ver alguna. Van muy rápido y se dirigen hacia la bocana del río, y se meten para adentro".

Un cambio de ruta para la cocaína

El tráfico de hachís procedente de Marruecos en el Guadalquivir no es nuevo, aunque anteriormente se concentraba en el Campo de Gibraltar. La puesta en marcha del Plan Especial de Seguridad para esa zona en 2018 desplazó la actividad hacia otros puntos de la provincia. "Lo que ha pasado ha sido contaminar otros lugares de la provincia, y fundamentalmente el Guadalquivir", explica Francisco Mena, presidente de la coordinadora antidroga Alternativas en Andalucía e interlocutor social clave en la implementación de aquel plan.

El giro más significativo, sin embargo, es la irrupción de la cocaína. "No es el medio natural de la cocaína", admite un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado especializado en rutas del narcotráfico, que declara de forma anónima por razones de seguridad. Esta sustancia llega habitualmente a Europa a través de contenedores en grandes puertos como Valencia, Barcelona o Algeciras.

Europol y la Fiscalía Antidroga señalan el eje Cádiz-Sevilla

Un informe de Europol de enero de 2026 destaca el papel del Guadalquivir en el tráfico marítimo de cocaína hacia Europa. La última memoria de la Fiscalía Antidroga (2025) apunta en la misma dirección, al referirse a "una nueva vía de entrada de esta droga en el eje Cádiz-Sevilla con destino al resto de Europa". Entre diciembre de 2024 y enero de 2025, se intervinieron 10 toneladas de cocaína en apenas dos semanas en zonas colindantes con el río, incluida una incautación en Coria del Río de 6.500 kilogramos.

La cocaína que circula por el Guadalquivir procede principalmente de Perú, Colombia y Bolivia. Llega a las costas españolas a bordo de buques nodriza o, en otros casos, se descarga más al sur de África —por ejemplo en Senegal—, se traslada por vía terrestre hasta las playas marroquíes y desde allí sigue las mismas rutas que el hachís. Pese a la presión policial, la Guardia Civil matiza que "durante 2025 la actividad del narcotráfico en el río ha descendido de forma notable respecto a años anteriores".

Source: La Vanguardia