González oculta al Senado mensajes con la 'fontanera' pese a conocer la operación contra la UCO
La directora de la Guardia Civil no explicó por qué contactó con Leire Díaz sabiendo ya que tramaba desacreditar a la UCO. La UCO detectó borrado automático de mensajes.

La directora de la Guardia Civil evita explicar sus contactos con la 'fontanera' Leire Díaz
La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, eludió ayer en el Senado responder a preguntas clave derivadas del último informe presentado por la Unidad Central Operativa (UCO) ante el juez que investiga las cloacas de Ferraz. Según informa El Mundo, González no aclaró cuál era el contenido de los mensajes que intercambió con Leire Díaz, conocida como la 'fontanera', ni por qué mantuvo ese contacto después de haber sido informada de las maniobras para hundir el prestigio de la UCO.
La cronología que recoge el informe ampliatorio
El contacto entre ambas figura en el informe ampliatorio remitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. El documento detalla la cronología de una de las tres investigaciones internas que se abrieron contra la UCO por decisión de la propia directora. Esa investigación se puso en marcha tras la publicación en El Mundo de mensajes intercambiados entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el entonces ministro y secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos.
El 11 de mayo del año pasado, González y Leire Díaz contactaron por WhatsApp a las 9.16 horas. Ese dato se desprende de dos mensajes automáticos hallados en el teléfono intervenido a Díaz. Los investigadores de la UCO subrayan que González sabía, «al menos desde el día 8», que su interlocutora había puesto en marcha una operación para socavar la imagen del cuerpo.
Dos notas internas que ya alertaban a la dirección
Varios elementos acreditan ese conocimiento previo. El principal es que el Director Adjunto Operativo (DAO), Manuel Llamas, había informado a González de la primera nota interna sobre las actividades de la 'fontanera'. Así lo confirmó el propio Llamas al jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Alfonso López Malo. La nota había sido elaborada por el servicio de Información el 29 de abril.
El 5 de mayo, fue la propia UCO la que elaboró una segunda nota interna alertando de los mismos movimientos, que trasladó a la Policía Judicial. Tres días después, el jefe de la Policía Judicial abordó el asunto con el DAO y le indicó que la directora debía ser informada, dado que González aparecía mencionada en el documento. El DAO respondió que ella ya conocía la primera nota.
La apuesta de la comida y los mensajes con la abogada del caso Koldo
El día 9 de mayo, Leire Díaz intercambió mensajes con la abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, también investigada. La letrada acusaba a la UCO de filtrar información sobre el ex asesor de Ábalos y le escribió a Díaz: «Pásaselo a Mercedes a ver qué opina». La respuesta de Díaz fue: «Se lo acabo de pasar», añadiendo que acababa de «jugarse una comida con Mercedes a que las filtraciones vienen de la UCO».
Dos días después volvía a activarse el chat entre la directora y la protagonista de las dos notas internas. La primera de esas notas aportaba información «fidedigna» de que la operación incluía «no sólo atacar procesalmente la instrucción que está llevando a cabo la UCO, sino hacerlo contra los investigadores, personalizando acusaciones injuriosas sobre los mismos, y solicitando para ello cualquier tipo de material comprometedor».
El mismo documento, del que el DAO dio cuenta a González, señalaba que «el citado grupo de personas haría ver que detrás de esta 'estrategia' se encontraría el Sr. Santos Cerdán, teniendo conocimiento de ello igualmente la Directora General de la Guardia Civil».
El Senado sin respuestas y el borrado automático de mensajes
Pese a las preguntas expresas formuladas en la Cámara Alta, González tampoco desveló qué asuntos trató con Leire Díaz tras recibir el informe de alerta. Sobre la apuesta de la comida, González se pronunció en el Senado con una escueta negación: «Yo no como».
Respecto a los dos rastros automáticos de WhatsApp hallados en el chat entre ambas la mañana del 11 de mayo, la UCO apunta que el primero «resulta compatible con que se haya eliminado una conversación previa» y con que se hubiera «iniciado una nueva», que correspondería precisamente a la referida a esa apuesta. El segundo rastro, según la UCO, «resulta indicativo de que en esa fecha y a esa hora, por parte de la Directora General de la Guardia Civil se activó en la conversación entre ambas el borrado automático de mensajes, con un periodo de cadencia de 24 horas».
Source: El Mundo