El ministerio público traslada al juez Pedraz los datos sobre los contactos de Villafañe con la red parapolicial
La institución fiscal ha remitido la información requerida sobre los encuentros que en marzo de 2025 mantuvieron altos cargos con integrantes de la trama del PSOE.

El ministerio público traslada al juez Pedraz los datos sobre los contactos de Villafañe con la red parapolicial
La Fiscalía General del Estado ha remitido este miércoles al magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz los datos relativos a las conversaciones que, en marzo de 2025, mantuvieron altos funcionarios del ministerio público con personas vinculadas a la trama parapolicial que investiga el juez. Según ha avanzado El País, los encuentros tuvieron lugar entre Diego Villafañe, que por entonces desempeñaba funciones en la Secretaría Técnica, y Beatriz López Pesquera, por un lado, y Leire Díez junto a Jacobo Teijelo, por otro.
En esas citas, el letrado puso en conocimiento de los representantes de la acusación pública la supuesta comisión de ilícitos por parte de diversas personas, actos que podrían tener incidencia en el ordenamiento penal. Además, Teijelo manifestó su propósito de formular denuncias oficiales ante la institución fiscal en relación con dichas conductas.
En ambos encuentros, la mujer que acompañaba al abogado fue presentada como empleada de su bufete. Más tarde se supo que se trataba de Díez, la exmilitante del partido socialista que el instructor considera una pieza clave en el entramado dirigido a entorpecer investigaciones y causas contra el PSOE.
Tras las reuniones, los fiscales comunicaron a Álvaro García Ortiz, que en aquel momento ejercía como máximo responsable del ministerio público, el contenido de lo tratado. La institución sostiene que no se emprendió acción alguna porque los datos aportados carecían de respaldo probatorio.
Esta remisión responde al requerimiento efectuado por Pedraz mediante resolución del pasado 8 de junio, con el fin de determinar qué vínculos tuvo la trama en el ámbito de la Fiscalía.
Source: El País