El jurado declara culpable de homicidio al acusado de matar a Juan de Dios M. en Recas
El jurado popular declaró por unanimidad culpable de homicidio doloso al acusado. La Fiscalía rebajó la pena a 13 años y medio tras la confesión del encausado.

Jurado unánime: culpable de homicidio por la muerte en Recas
El jurado popular de la Audiencia Provincial de Toledo declaró por unanimidad culpable de homicidio doloso al acusado I. A. P. por la muerte de Juan de Dios M., vecino de Yunclillos, al que golpeó y causó heridas mortales en Recas (Toledo) el 24 de junio de 2022. Los nueve miembros del jurado —cuatro hombres y cinco mujeres— consideraron probados todos los hechos.
Según informa ABC, la Fiscalía modificó este martes su escrito de conclusiones tras la confesión del acusado, que el lunes declaró por primera vez y reconoció los hechos. La fiscal descartó así la calificación inicial de asesinato y rebajó los cargos a homicidio doloso, al no haber podido acreditar ni la alevosía ni el ensañamiento.
Pena rebajada de 25 a 13 años y medio
La rebaja es sustancial: de los 25 años de prisión que la Fiscalía pedía inicialmente por asesinato, la pena quedó en 13 años y seis meses. Asimismo, la medida de libertad vigilada se redujo de diez a cinco años. El escrito no contempla indemnización, aunque sí mantiene la prohibición de aproximación y comunicación con el padre de la víctima, J. D. M. M., único familiar, ya fallecido.
Al concluir la segunda sesión del juicio, el acusado tomó la palabra: «Lo siento mucho y estoy muy arrepentido», declaró.
La defensa matiza pero asume la culpabilidad
La letrada defensora asumió el delito ante el reconocimiento de los hechos por parte de su cliente, aunque matizó algunos extremos de la acusación. «Me gustaría que quedara claro que la víctima, Juan de Dios M., no fue golpeado por ninguna maceta ni por ningún martillo, objeto que no ha aparecido en el registro del vehículo ni de la vivienda del enjuiciado, y que la pistola utilizada era de juguete», afirmó la abogada, quien añadió que la declaración de I. A. P. resultaba verosímil a la luz de las pruebas practicadas durante la sesión.
Tanto la defensa como el Ministerio Público agradecieron la participación y el interés mostrado por el jurado popular a lo largo del proceso.
Los guardias civiles describen el hallazgo del cadáver
La fiscal renunció a varias testificales de agentes de la Guardia Civil, aunque finalmente declararon cinco. Todos coincidieron en que la víctima presentaba numerosos golpes en la cabeza y en la espalda «por arrastre». Los agentes también destacaron la colaboración del acusado para indicarles el lugar donde había dejado el cuerpo, una zona de difícil acceso y con escaso tránsito.
El cadáver fue hallado en posición decúbito prono, atado por los pies. Junto al cuerpo apareció otra cuerda similar que, según los agentes, posiblemente había estado sujeta a las manos de la víctima. A pesar de que el acusado limpió el vehículo en el que trasladó a Juan de Dios y lavó toda la ropa, los investigadores encontraron restos de sangre de la víctima en el coche.
Pistola de juguete metálica como arma principal
Sobre el arma empleada, los agentes precisaron que la pistola que el acusado portaba en el momento de comenzar a golpear a la víctima era simulada o de juguete, «pero metálica», y que le faltaba una pieza que fue hallada junto al banco donde Juan de Dios y su padre esperaban el autobús.
Los forenses que declararon durante el juicio explicaron que ese objeto pudo causar los cortes en la cabeza de la víctima. A preguntas de la fiscal, los peritos insistieron en la «grandísima paliza» recibida, en la hemorragia subaracnoidea masiva —sangrado abundante alrededor del cerebro— y en la hemorragia infratentorial que comprimió el tronco del encéfalo, una situación incompatible con la vida. La espalda presentaba erosiones lineales desde la zona dorsal a la lumbar, fracturas de varias costillas y daños graves en riñones e hígado. «Murió de los golpes», afirmaron los peritos.
Deliberación del jurado
Una vez concluidas las sesiones, el magistrado entregó el objeto del veredicto a los miembros del jurado, que iniciaron su deliberación a puerta cerrada.
Source: ABC