Mafias venden citas para obtener tarjetas de extranjería por hasta 2.000 euros

Ingenieros informáticos reservan citas para tramitar la TIE y luego las revenden a inmigrantes por cantidades que oscilan entre los 100 y los 2.000 euros, agravando el colapso del sistema de regularización.

Mafias venden citas para obtener tarjetas de extranjería por hasta 2.000 euros

Mafias venden citas para obtener tarjetas de extranjería por hasta 2.000 euros

La regularización masiva de migrantes impulsada por el Gobierno enfrenta un nuevo escollo: el comercio ilícito de citas previas para tramitar la Tarjeta de Identidad de Extranjero. Según han alertado altos mandos policiales a El Mundo, bandas organizadas se han infiltrado en el sistema de reservas y revenden cada cita por importes que van desde los cien hasta los dos mil euros.

El modus operandi es sencillo pero efectivo. Técnicos informáticos bloquean huecos en la agenda mediante programas automatizados. Una vez ocupados esos espacios, los comercializan a personas que necesitan formalizar su situación legal. Cuando el comprador abona la cantidad exigida, los estafadores introducen sus datos personales en la plataforma, haciendo aparecer la cita como ya adjudicada. Este mecanismo impide que otros solicitantes accedan a esas franjas horarias, congestionando aún más un sistema ya saturado.

Los responsables de las brigadas de Extranjería temen que la Policía Nacional carezca de medios para gestionar más de un millón doscientos mil expedientes de regularización. El volumen de trabajo, sumado a la escasez de recursos humanos y técnicos, convierte el trámite en una tarea «agónica» tanto para los funcionarios como para los interesados.

La situación ha generado un profundo malestar en el Cuerpo. Los mandos consideran que el Ministerio de Migraciones, dirigido por Elma Saiz, les ha marginado deliberadamente del proceso, restringiendo su papel a labores meramente administrativas de documentación. Esta exclusión, en opinión de los agentes, debilita los controles de verificación documental y abre la puerta a errores en la comprobación de antecedentes penales.

La Comisaría General de Extranjería y Fronteras ya advirtió desde el inicio sobre los riesgos de la medida. El comisario jefe central de Operaciones, Alfredo García Miravete, firmó un informe en el que rechazaba la supuesta «urgencia social» esgrimida por el Ejecutivo y anticipaba «efectos negativos significativos», incluida una creciente «desconfianza social».

Además del tráfico de citas, las autoridades prevén que las mafias encuentren un filón en las reagrupaciones familiares. Los cálculos policiales elevan a tres millones el número de personas que podrían legalizar su estatus en España en un año, contando con los familiares de los solicitantes. Los expertos temen que aparezcan casos de extranjeros que pagan a residentes legales para que los hagan pasar por parientes, facilitando documentación y testigos falsos.

El colapso del sistema de citas no es el único obstáculo. Los agentes prevén que la plataforma informática no soporte la avalancha de trámites una vez que el Ministerio de Migraciones transfiera los expedientes validados a la Policía para la expedición de las tarjetas físicas.

Source: Google News ES — Crime (es)