Desarticulada en Málaga red que falsificaba carnés de conducir británicos: 592 documentos intervenidos

La Policía Nacional desmantela en Mijas Costa y Marbella una organización que producía hasta 100 permisos falsos al día. Dos cabecillas, de nacionalidad británica y ucraniana, han sido detenidos.

Desarticulada en Málaga red que falsificaba carnés de conducir británicos: 592 documentos intervenidos

Red internacional de carnés de conducir falsos desmantelada en la Costa del Sol

Según Google News ES — Crime (es), la Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal internacional asentada en las localidades malagueñas de Mijas Costa y Marbella, dedicada a la fabricación y distribución sistemática de permisos de conducir falsos del Reino Unido. La operación se llevó a cabo con la colaboración del Border Security Command de la Embajada británica en España y culminó con la detención de dos presuntos cabecillas: uno de nacionalidad británica y otro ucraniana.

Los agentes incautaron 592 permisos de conducir falsificados, más de 56.000 euros en efectivo, cerca de 41.000 dólares en criptomonedas y un laboratorio clandestino con capacidad para producir hasta un centenar de documentos fraudulentos al día. La organización cobraba alrededor de 300 euros por cada documento.

El origen: cuatro envíos postales interceptados en Reino Unido

La investigación arrancó tras una comunicación de las autoridades británicas a sus homólogos españoles. Las fuerzas de seguridad del Reino Unido habían detectado e intervenido cuatro paquetes postales procedentes de España con un total de 287 permisos de conducir británicos falsificados. Ese hallazgo reveló la existencia de un flujo continuo de documentación fraudulenta con destino principal al Reino Unido.

A partir de esa información, los investigadores centraron sus pesquisas en un entramado criminal asentado en la Costa del Sol. Las gestiones policiales permitieron identificar tanto a los integrantes de la organización como el emplazamiento donde elaboraban los documentos y gestionaban toda la infraestructura logística de distribución.

Durante la fase de investigación, los agentes interceptaron un nuevo paquete postal relacionado con los sospechosos. Tras la correspondiente autorización judicial, su apertura reveló otros 101 permisos de conducir falsificados. Con esta actuación, los investigadores lograron intervenir un total de 388 documentos fraudulentos antes de la fase de explotación de la operación.

Distribución mediante empresas legales de mensajería

La trama empleaba empresas legales de paquetería y mensajería para enviar la documentación falsificada al extranjero. Los documentos se introducían en sobres individuales dirigidos tanto a compradores finales como a intermediarios encargados de su posterior distribución.

Los investigadores comprobaron que numerosos sobres contenían documentación con filiaciones distintas a las del destinatario, lo que evidenciaba el uso de redes interpuestas para dificultar el rastreo policial. El destino principal de los envíos era el Reino Unido, aunque también se localizaron paquetes dirigidos a Italia, Alemania, Francia y Arabia Saudí.

La clientela era principalmente residente en el Reino Unido. En ese país, el permiso de conducir funciona habitualmente como documento de identidad para numerosos trámites administrativos y financieros, circunstancia que incrementa el valor criminal de estas falsificaciones y facilita su uso para actividades ilícitas como la apertura fraudulenta de cuentas bancarias o la adquisición de bienes.

Un laboratorio clandestino de alta precisión

La fase final de la operación incluyó tres entradas y registros en distintos inmuebles vinculados a la organización. Los agentes localizaron un laboratorio clandestino equipado con maquinaria industrial de alta precisión destinada exclusivamente a la producción de documentos falsos.

Entre los efectos intervenidos figuraban impresoras láser y de inyección de tinta de elevado valor económico, troqueladoras de termosellado, escáneres de precisión, plastificadoras, laminadoras y materiales propios de falsificaciones documentales de alto nivel, como tintas OVI y kinegramas de seguridad. Según los investigadores, esa infraestructura permitía producir hasta cien documentos falsificados al día.

Además de los 592 permisos de conducir falsificados y el efectivo, los registros arrojaron abundante material informático y documental de interés para la investigación, así como los casi 41.000 dólares en criptomonedas.

El papel del PUNTO ATENAS

La operación se encuadra dentro de la Unidad Central Contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales de la Policía Nacional, que integra el PUNTO ATENAS. Esta unidad actúa como central de consultas para cualquier agente que, en el transcurso de sus actuaciones, detecte documentos con indicios de falsificación o autenticidad dudosa. En caso de confirmarse las sospechas, los agentes del PUNTO ATENAS emiten un Informe Técnico con firma digital que se incorpora al expediente, con el objetivo de dar una respuesta eficaz y rápida sobre la veracidad de los documentos analizados.

Source: Google News ES — Crime (es)