Manifestación en Ceuta acaba con disparos disuasorios al enfrentarse radicales con migrantes

Más de dos mil personas marcharon en Ceuta contra el "abandono" del Gobierno, con momentos de máxima tensión en la playa del Trampolín.

Manifestación en Ceuta acaba con disparos disuasorios al enfrentarse radicales con migrantes

Ceuta sale a la calle un mes después del salto masivo y la protesta acaba con disparos disuasorios

Más de dos mil personas se concentraron el miércoles frente a la Delegación del Gobierno en Ceuta para denunciar el «abandono» y la «inacción» del Ejecutivo central, un mes después de la entrada masiva de inmigrantes registrada el pasado 30 de julio. Según El Mundo, los momentos de mayor tensión se vivieron en la playa del Trampolín, donde agentes de la Policía Nacional efectuaron disparos disuasorios para frenar a un grupo de manifestantes radicales que se enfrentó a los migrantes.

La protesta partió de la barriada de O'Donnell, frente al Hospital Militar, uno de los espacios contemplados por el Gobierno central para el alojamiento de migrantes. Los vecinos mostraron su rechazo explícito a que ese y otros equipamientos de la ciudad sean habilitados con ese fin. Desde allí, la marcha avanzó hacia las Puertas del Campo y posteriormente hasta las inmediaciones de la Delegación del Gobierno, donde la concentración alcanzó su mayor dimensión.

Portando banderas de España y de Ceuta, los manifestantes corearon consignas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «Un caballa nunca se rinde» y «Ceuta no es un CETI». También se oyeron peticiones reiteradas de dimisión dirigidas al delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

En el interior del edificio de la Delegación se celebraba en ese momento una reunión para abordar la crisis, presidida por el ministro de Política Territorial y coordinador del mando único, Ángel Víctor Torres.

Tensión en El Trampolín: disparos disuasorios y gritos a los migrantes

Un grupo de unos doscientos manifestantes se desvió hacia la playa de El Trampolín, donde pernoctan numerosos inmigrantes. Algunos se dirigieron directamente al arenal para encararse a ellos. «Si no se quieren ir, los echaremos nosotros», gritaban. Los agentes impidieron las agresiones, pero cuando una parte de ese grupo se cubrió el rostro y continuó avanzando hacia los migrantes, la Policía Nacional recurrió a disparos disuasorios. Los inmigrantes presentes huyeron del lugar.

«Aquí hay más policía que el día del salto», denunciaban algunos asistentes ante el fuerte dispositivo de seguridad desplegado. A escasos metros de los manifestantes, cientos de migrantes permanecían resguardados mientras los agentes mantenían separados a ambos grupos e impedían cualquier avance hacia la zona.

Tras varios intentos fallidos de superar el cordón policial, buena parte de los concentrados emprendió el regreso hacia el centro. Durante el recorrido se registraron nuevos momentos de tensión al coincidir con varios migrantes, aunque sin que la situación llegara a desbordar el dispositivo policial desplegado.

División entre los propios manifestantes

Pasadas las 00:40 horas, una concentración ya mucho más reducida continuaba recorriendo algunas calles céntricas de Ceuta. Fue entonces cuando afloraron con claridad las diferencias entre los propios participantes. La exaltación de un sector minoritario provocó el reproche abierto de otros vecinos: «¡No somos así! ¡Parecemos delincuentes!».

La movilización dejó al descubierto dos posiciones enfrentadas: la de quienes defendían en todo momento el carácter pacífico de la marcha y la de quienes, en los instantes de mayor crispación, reclamaban una respuesta más contundente ante una situación que consideran insostenible. La tensión entre ambas posturas llegó a desembocar en discusiones y enfrentamientos verbales entre los propios manifestantes.

Los vecinos también expresaron su agotamiento con la situación cotidiana. «No podemos ni salir a la calle», recriminaban algunos. «¿Tú sabes lo que es vivir encerrados por miedo? Se acabó, ahora el miedo lo impartimos nosotros», afirmaba un asistente.

Contexto: el Real Decreto y las protestas previas

La movilización del miércoles se produjo un día después de las protestas ciudadanas del martes y tras las aclaraciones del Gobierno central, que matizó que instalaciones como polideportivos u otros equipamientos incluidos en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros solo se utilizarían en circunstancias excepcionales y con el consenso de las administraciones implicadas.

Las explicaciones del Ejecutivo no lograron frenar el malestar de una parte de la ciudadanía ceutí, que durante las últimas jornadas ha intensificado sus protestas ante la situación migratoria y ante el temor a que espacios públicos de la ciudad sean habilitados para la acogida de migrantes. Bajo el lema «el pueblo salva al pueblo», los manifestantes reunieron su hartazgo colectivo frente a lo que describen como una respuesta insuficiente por parte del Gobierno central.

Source: El Mundo

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