Mossos reconstruyen la ruta de Montserrat que pudo preparar la muerte de Isak Andic
Los investigadores determinan si la terapeuta y su colaboradora recorrieron el mismo camino donde murió el fundador de Mango. Jonathan Andic sigue en prisión.

La ruta del Camí de les Feixades, clave en el caso Andic
Los Mossos d'Esquadra están reconstruyendo científicamente la excursión que la terapeuta de la familia Andic, Maria Julia Lüderwaldt, y su colaboradora, Johana —profesora británica de inglés de la que solo ha trascendido su nombre—, realizaron juntas el 1 de diciembre en Montserrat. Según informa La Vanguardia, los investigadores sospechan que ambas mujeres recorrieron aquella mañana el Camí de les Feixades, el mismo sendero que trece días después transitaron Isak Andic y su hijo Jonathan, y en el que el empresario murió tras precipitarse por un barranco de cerca de cien metros.
La investigación judicial por el presunto homicidio de Isak Andic no se ha detenido durante el verano, aunque el flujo de información pública sobre el caso ha caído notablemente en los últimos meses.
Johana, la testigo que se presentó por iniciativa propia
En julio irrumpió en el caso una testigo inesperada: Johana. La mujer colaboraba con la terapeuta cuando esta atendía a pacientes de habla inglesa. Ambas han reconocido en su entorno que mantenían una relación de amistad y confianza que superaba el ámbito estrictamente laboral.
Conocedora de la afición de la terapeuta por la montaña, Johana recibió el encargo de recomendarle una ruta para hacer con un paciente —que no era Jonathan Andic— cuyo trazado debía incluir algún barranco. El 1 de diciembre, Johana le mostró personalmente el camino a Maria Julia. Así consta en los mensajes que ambas intercambiaron durante aquellos días y también después de la muerte de Isak Andic, conversaciones que los investigadores obtuvieron tras el volcado de contenido de los teléfonos de las dos mujeres —ambos iPhone—, que cedieron voluntariamente a la policía.
Los entornos de las dos mujeres han negado que el camino que recorrieron aquella mañana fuera el que conduce a las cuevas del Salnitre. Sin embargo, los Mossos trabajan para determinar si el itinerario fue el mismo que apenas seis días después, el 7 de diciembre, Johana mostró a Jonathan Andic.
Ante el peso de guardar un secreto de esa magnitud, Johana optó por adelantarse. Se presentó con su abogado en la comisaría de los Mossos de Martorell para prestar declaración ante la unidad de investigación, testimonio que amplió en una segunda comparecencia en la comisaría de Les Corts. Posteriormente declaró por tercera vez, en sede judicial, respondiendo exclusivamente a las preguntas de su letrado.
Jonathan Andic no mencionó a la colaboradora de su terapeuta
Johana explicó a los investigadores que fue ella quien acompañó a Jonathan Andic en la caminata del 7 de diciembre por indicación de la propia terapeuta, ya que el paseo formaba parte del trabajo emocional que Maria Julia estaba desarrollando con el hijo para recomponer la compleja relación que este mantenía con su padre.
Sin embargo, en sus dos declaraciones ante la policía y en la tercera ante el juzgado, Jonathan Andic sostuvo que había conocido aquella ruta a través de unos amigos. No hizo ninguna mención a la profesora de inglés que lo acompañó el día 7. Su defensa tuvo conocimiento de la existencia de Johana únicamente cuando esta información se hizo pública.
Ni la policía, ni la jueza Raquel Nieto, ni la fiscal Teresa Yoldi han podido interrogar a Jonathan Andic sobre aquel paseo con la colaboradora ni sobre por qué omitió su presencia. El investigado sí ha hablado en su entorno, restando importancia al hecho. Asegura que en ningún momento durante la caminata Johana le mostró un barranco ni lo situó en una posición límite. Esta afirmación contrasta con lo que la profesora declaró a los Mossos: que la terapeuta le pidió expresamente que hiciera vivir a Jonathan una experiencia extrema, al borde de un precipicio.
La defensa baraja pedir una nueva declaración de Jonathan
Isak Andic murió el 14 de diciembre de 2024, a los 72 años. Su muerte repentina generó una amplia cobertura mediática por el peso económico y social del personaje como fundador de Mango. Meses después, la detención de su hijo Jonathan el 19 de mayo intensificó el seguimiento informativo del caso. Los mensajes cruzados entre la terapeuta y Johana incluyen comentarios sobre las noticias publicadas en prensa, que provocaron en la profesora una angustia que la llevó, hace más de un año, a buscar asesoramiento legal.
La defensa de Jonathan Andic, encabezada por el abogado Cristóbal Martell, sigue aguardando la respuesta de la sala novena de la Audiencia de Barcelona al recurso presentado el 28 de mayo contra el auto de prisión provisional. Han transcurrido tres meses sin señales de que la resolución de los tres magistrados sea inminente.
En este contexto, la defensa valora, tras la vuelta del período vacacional de agosto, la posibilidad de solicitar una nueva declaración de Jonathan Andic ante el juzgado para aclarar extremos que la acusación interpreta como contradicciones del investigado.
Para Martell, que la primera vez que Jonathan conoció la ruta partiera de una indicación de terceros —la colaboradora de su terapeuta— refuerza precisamente la tesis de que no existió premeditación ni preparación con intención homicida, hipótesis que la jueza y la fiscal han sostenido en sus escritos.
Johana, pendiente de nuevas citaciones judiciales
Pese a haberse liberado del peso de guardar silencio, Johana continúa preocupada. Sabe que la jueza y la fiscal no tardarán en citarla a declarar ante el juzgado y que la defensa tendrá numerosas preguntas que formularle sobre su papel en los meses previos a la muerte de Isak Andic.
Source: La Vanguardia