Madre e hija, en el banquillo por matar a tiros a una política española en León
Montserrat González, de 60 años, asesinó a Isabel Carrasco, presidenta provincial del PP, en un puente peatonal de León en 2014. El proceso penal arrancó este martes.

Madre e hija, en el banquillo por matar a tiros a una política española en León
Este martes ha comenzado en la ciudad de León el juicio contra una mujer sexagenaria y su hija, acusadas de asesinar a balazos en plena calle a una destacada dirigente conservadora, en un suceso que estremeció a la opinión pública española.
Según la acusación pública y los testigos presenciales, Montserrat González disparó por la espalda contra Isabel Carrasco —quien encabezaba el gobierno provincial del Partido Popular— la tarde del 12 de mayo de 2014, cuando la política transitaba por una pasarela para peatones en el centro urbano de León.
La presunta autora material ocultaba su identidad bajo un pañuelo y unas gafas oscuras. Tras el primer disparo, disparó en dos ocasiones más contra la cabeza de la víctima. Acto seguido, abandonó el lugar acompañada de su hija, Triana Martínez, que aguardaba en las inmediaciones.
La intervención de un exagente de las fuerzas del orden que se hallaba casualmente en la zona resultó clave. El hombre siguió discretamente a las dos mujeres y dio aviso a la policía, lo que posibilitó su arresto. Además, observó cómo arrojaban la pistola utilizada en el crimen dentro de un automóvil perteneciente a una agente municipal, Raquel Gago, también procesada en la misma causa.
Durante la sesión inaugural del procedimiento en la Audiencia Provincial, González admitió la autoría del homicidio y explicó que lo cometió como represalia por el comportamiento de Carrasco hacia su hija.
Martínez había trabajado con un contrato temporal en la Diputación de León hasta 2011, momento en que fue relevada por otra aspirante. La acusada sostuvo ante el tribunal que la destitución obedeció al rechazo de su hija a acceder a las pretensiones sexuales de la entonces presidenta de la institución, cargo que Carrasco ostentaba desde 2007.
Interrogada sobre si sentía arrepentimiento, González fue tajante: "No. Si dijera lo contrario, estaría mintiendo". Justificó su acto afirmando que la fallecida "seguía atormentando" a su descendiente.
La Fiscalía pide una condena de 23 años de cárcel para cada una de las tres encausadas: la presunta tiradora, su hija y la funcionaria cuyo vehículo se empleó para esconder el arma del delito.
El crimen generó una honda conmoción en la sociedad española, poco acostumbrada a este tipo de violencia política desde que ETA decretara el cese definitivo de su actividad terrorista en octubre de 2011. Durante las décadas previas, numerosos representantes del PP habían sido víctimas de atentados mortales atribuidos al grupo armado vasco.
_Información de i24NEWS_
Source: Google News MS — Crime