Vecino de Santurtzi muere dos días tras ser reducido con tásers por la Policía Local
Un hombre de 29 años falleció en el hospital dos días después de ser inmovilizado con pistolas táser por la Policía Local de Santurtzi. El caso reabre el debate sobre el uso de estas armas en los cuerpos municipales vascos.

Muerte en Santurtzi tras intervención policial con táser
Un hombre de 29 años vecino de Santurtzi ha muerto en el hospital dos días después de ser reducido por agentes de la Policía Local del municipio vizcaíno. Según informa Google News ES — Crime (es), la intervención tuvo lugar el lunes alrededor de las cuatro de la tarde; el hombre fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario y falleció el miércoles.
El Ayuntamiento de Santurtzi remitirá el caso a la comisión de control de la Policía vasca, el órgano externo encargado de supervisar los operativos que concluyen con personas heridas. No obstante, el concejal de Seguridad, Imanol Urrutxua, ha descartado que la actuación policial guarde relación con el fallecimiento: "Hemos comprobado todo y no hay ningún indicio que nos haga pensar que haya habido una actuación incorrecta por parte de los agentes", declaró.
El sindicato policial Esan expresó su "apoyo absoluto" a los agentes implicados y señaló que, a la vista de las grabaciones, la intervención respetó los principios de "legalidad, necesidad, congruencia y proporcionalidad". La coalición EH Bildu reclamó utilizar "todas las herramientas administrativas y legales" para esclarecer lo ocurrido y exigir responsabilidades si procede. Los colectivos GKZ Ezkerraldea y Berri-Otxoak convocaron una movilización para este sábado a las 12:30 frente al Ayuntamiento, bajo la consigna de denunciar la violencia policial.
Expansión del táser en la Policía Local vasca
La muerte vuelve a poner el foco sobre un armamento que se ha ido normalizando en los cuerpos municipales del País Vasco. La Policía Local de Santurtzi se equipó con pistolas táser en 2023, convirtiéndose en la tercera localidad del territorio en contar con estos dispositivos, tras Sestao —pionera— y Basauri. En 2024 ya eran seis los municipios de Bizkaia cuyas policías locales utilizaban o se formaban para usar táser; la expansión alcanza también a otros cuerpos, como la Guardia Municipal de Donostia, que se armó con estos dispositivos en 2025.
Advertencias del fabricante y protocolos cuestionados
Esa normalización contrasta con las advertencias del propio fabricante del arma, que desaconseja su uso en personas agitadas, con enfermedad mental, problemas cardíacos o bajo los efectos de las drogas. Los protocolos policiales vascos no siempre incorporan estas recomendaciones, según ha documentado el medio que publicó originalmente la información.
El protocolo de la Ertzaintza para el empleo de táser se fundamentó en un informe elaborado por Andreu Soler i Associats, el mismo proveedor que vende a la Consejería de Seguridad la munición "menos letal" y que facturó cerca de 1,5 millones de euros entre 2017 y 2020. Ese documento, clasificado como confidencial, sostenía que el arma "salva vidas" y actúa "por igual" sobre una persona ebria, drogada o "enajenada mental" — justo el perfil que el fabricante desaconseja. La entidad que avala el arma es, al mismo tiempo, quien la suministra.
Contratos fraccionados y presión sindical
El consejero de Seguridad Bingen Zupiria aprobó tres contratos fraccionados por un total de 40.800 euros con Axon Enterprise —material, formación de instructores y munición de prácticas— pocos días después de que los sindicatos policiales le exigieran "más recursos". El patrón reproduce, según la información publicada, una dinámica en la que los cuerpos y sus proveedores marcan la agenda, mientras el control externo y la transparencia llegan, cuando llegan, tras producirse una muerte.
Un caso más en una larga lista
El suceso se suma a una serie de intervenciones policiales con resultado fatal. Solo en el conjunto del Estado, al menos 162 personas murieron en actuaciones o bajo custodia policial entre 2015 y 2022. En Euskal Herria, organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas llevan años denunciando la impunidad en estos casos, un contexto que vuelve a cobrar relevancia con la muerte del vecino de Santurtzi.
Source: Google News ES — Crime (es)