Menores utilizados como soldados por las bandas latinas en Madrid para vender droga y matar

Las bandas latinas en Madrid recurren cada vez más a menores de edad, algunos inimputables, para el tráfico de drogas y ataques armados. ABC ha tenido acceso a informes policiales que documentan la práctica.

Menores utilizados como soldados por las bandas latinas en Madrid para vender droga y matar

Menores en primera línea del crimen organizado juvenil en Madrid

Según ABC, informes de la Brigada Provincial de Información de Madrid detallan cómo las bandas latinas —Dominican Don't Play (DDP), Trinitarios, Latin Kings, Ñetas— utilizan de forma creciente a menores de edad para cometer los delitos más graves: tráfico de drogas y homicidios. Algunos de esos menores no han cumplido los 14 años y son, por tanto, inimputables penalmente. Los jerarcas de las organizaciones los emplean precisamente por esa cobertura legal.

En un oficio ampliatorio de diciembre de 2024, al que ha tenido acceso ABC, los especialistas en bandas latinas de la Brigada Provincial de Información explican que «últimamente se está teniendo constancia de que los integrantes de la banda Dominican Don't Play, debido al control que ejercen en los barrios donde están asentados, están comenzando a controlar el menudeo de drogas, utilizando los jefes a los miembros más jóvenes y con menos cargo para distribuirla».

El documento forma parte de la investigación sobre el tiroteo de un miembro de los DDP de 16 años en una pizzería del paseo de las Delicias, en el distrito de Arganzuela, ocurrido el 2 de julio de 2024.

Una estructura jerárquica con los más jóvenes en el escalón inferior

El informe policial sitúa la fecha fundacional de los DDP en Madrid el 23 de diciembre de 2004, a semejanza de la banda ya existente en Estados Unidos. Nació integrada exclusivamente por jóvenes de la República Dominicana, procedentes de los Latin Kings y los Ñetas, organizaciones de las que se separaron por diferencias relacionadas con la nacionalidad de sus miembros. En 2006, de los propios DDP surgió una escisión: los Trinitarios, que protagonizaron su primer asesinato en los bajos del complejo de Azca.

En la actualidad, los 'Dominicanos no juegan' están divididos en siete grupos territoriales en la capital, denominados 'coros': Embajadores, Usera-Villaverde, Campamento, Ciudad Lineal, Carabanchel, Chamberí y Prosperidad. En el área metropolitana, especialmente en Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, opera otra facción relevante. El número de integrantes ronda el centenar. Mantienen un pacto de no agresión con los Latin Kings, aunque esa línea es, según el informe, «muy endeble en ocasiones». Los Ñetas y los Trinitarios constituyen sus principales rivales en la disputa por territorios.

La estructura interna sitúa en la cúspide al 'suprema' o 'soberano', que representa los tres colores de la bandera dominicana; por debajo figuran el 'primera' (presidente de un coro), el 'segunda' o 'ministro de paz', el 'tercera' o 'ministro de guerra', el 'cuarta' o tesorero, y el 'quinta' o secretario. A ese bloque se le denomina el escalafón de 'patriarcas'. Tras ellos vienen el 'diácono' o 'perla' y, en la base, los 'soldados': la masa que ejecuta las órdenes de los anteriores.

La financiación de la organización descansa sobre los atracos y el menudeo de drogas. Las cuotas de 5 y 10 euros quedan relegadas a los miembros de incorporación más reciente. Algunas facciones de los DDP han llegado a operar con criptomonedas, según investigaciones judiciales previas.

El ataque a la pizzería de Delicias: el caso que ilustra el engranaje

El tiroteo del 2 de julio de 2024 en el Domino's Pizza de la calle Delicias, 65, sirve como ejemplo del funcionamiento de la organización. Según el oficio policial, el líder del 'coro' de Embajadores, Kevin R. L., alias Drill, de 20 años, fue quien ordenó que se «diera de baja» —en el argot de la banda, que se matara— a cuatro trinitarios que se encontraban cenando en el local esa noche. Drill había militado en los Latin Kings hasta principios de 2022, cuando pasó a los DDP. Contaba con doce detenciones previas por reyertas, tenencia de armas, delitos contra la salud pública y una tentativa de homicidio.

La orden llegó a Diego Alfonso P. C., español de 21 años, identificado como 'tercera' o 'ministro de guerra', con múltiples antecedentes como pandillero. Entre sus 'soldados' figuraba Andrés Jhobinson P. C., alias Jon Bloque, madrileño de 21 años, con episodios previos de atracos, lesiones y una agresión colectiva a unos vecinos por unas canchas deportivas. La nómina de mayores de edad detenidos en el caso la completa Mónica N. S., joven búlgara y pareja sentimental de Drill.

El presunto autor material del tiroteo es Jairo Paul V. C., que era menor de edad en el momento de los hechos. Otros tres pandilleros involucrados también eran menores en ese momento.

Decenas de muertes en dos décadas

Las bandas latinas —Trinitarios, Latin Kings, Ñetas y DDP— están consideradas organizaciones criminales por los tribunales españoles. El Tribunal Supremo ha ordenado su disolución. En dos décadas de actividad delictiva en España acumulan decenas de muertes, muchas de ellas con adolescentes como autores materiales.

La práctica de emplear a los miembros más jóvenes para las tareas más expuestas —distribución de droga y ataques armados— responde a una lógica doble: por un lado, los menores de 14 años no son penalmente responsables; por otro, los que superan esa edad se enfrentan a penas sensiblemente inferiores a las de los adultos. Para los jefes de la organización, supone una cobertura frente al castigo penal. Para los propios menores, según recoge el informe policial, ejecutar ese tipo de encargos es la vía para «hacer callo» y ascender en el escalafón de la banda.

Source: ABC