Ocho años y medio de cárcel para el futbolista Rafa Mir por agresión sexual

El delantero del Sevilla, Rafa Mir, ha sido condenado en primera instancia a 8 años y medio de prisión por agresión sexual y lesiones en Valencia.

Ocho años y medio de cárcel para el futbolista Rafa Mir por agresión sexual

Ocho años y medio de cárcel para el futbolista Rafa Mir por agresión sexual

El delantero español Rafa Mir, de 29 años, ha sido condenado en primera instancia a ocho años y medio de prisión por delitos de agresión sexual y lesiones cometidas durante la agresión. La sentencia, dictada por un tribunal de Valencia, también le impone una indemnización de 64.000 euros, una prohibición de acercamiento a la víctima durante 13 años y una obligación de comparecencia periódica ante las autoridades durante siete años tras cumplir la pena, según informa 444.hu.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 1 de septiembre de 2024. Mir y dos amigos, entre ellos el también futbolista Pablo Jara, estuvieron de fiesta en una discoteca de Valencia tras un partido de liga. Allí conocieron a dos jóvenes mujeres, con quienes se desplazaron en taxi hasta la vivienda del jugador.

Según la sentencia, Mir atacó en dos ocasiones a una de las mujeres, de 21 años. Primero la agredió en la piscina de la vivienda y posteriormente en el baño, donde la encerró provocándole una crisis de pánico. El tribunal considera probado que el delantero, medallista olímpico de plata, cometió agresión sexual con penetración digital en ambos lugares.

Pablo Jara agredió sexualmente a la otra mujer en la piscina. Tras los abusos, el grupo expulsó a ambas jóvenes a la calle. Una de ellas salió semidesnuda. Jara, que milita en categorías inferiores, también golpeó a esta víctima y, según testigos presenciales, la insultó gritándole "niña". Jara ha sido condenado a dos años y medio de cárcel.

Las dos mujeres denunciaron los hechos a la mañana siguiente. Los dos futbolistas fueron detenidos brevemente a principios de septiembre de 2024, después quedaron en libertad con cargos. Mir continuó jugando mientras duraba el proceso.

Source: 444