Un terapeuta de Salamanca, condenado a ocho años de prisión por abusar de una mujer con problemas psicológicos
La Audiencia Provincial de Salamanca ha impuesto una condena de ocho años de cárcel a un profesional de la psicología que abusó de una mujer con problemas de salud mental durante una sesión en su consulta.

Un terapeuta de Salamanca, condenado a ocho años de prisión por abusar de una mujer con problemas psicológicos
La Audiencia Provincial de Salamanca ha impuesto una condena de ocho años de privación de libertad a un profesional de la salud mental que aprovechó su posición para someter sexualmente a una mujer que acudía a su consulta. La resolución judicial, que puede ser recurrida, establece además una restricción de proximidad de 250 metros y una compensación económica de 25.000 euros.
De acuerdo con la información publicada por ABC, los abusos tuvieron lugar en febrero de 2024. La afectada recibía tratamiento psicológico desde inicios de 2022, cuando asumió el cuidado de una familiar con cáncer terminal, situación que le generó un cuadro depresivo severo con pensamientos autolíticos.
El condenado se aprovechó del estado de vulnerabilidad y del vínculo de dependencia que la paciente desarrolló. Durante las citas, fue intensificando progresivamente el carácter de sus observaciones, desde contactos físicos inapropiados hasta expresiones de contenido sexual. En un momento dado, le ordenó que se tocara sus zonas íntimas y, posteriormente, penetró digitalmente por vía vaginal y anal.
Los magistrados entienden demostrado que el acusado actuó con propósito libidinoso y se valió de su rol de especialista para dominar a la mujer, quien se hallaba en una condición de especial debilidad por padecer un trastorno mental. La perjudicada, que en un primer momento intentó interrumpir la terapia, regresó a la consulta por el lazo emocional creado.
La víctima relató lo sucedido a una amiga y a otra colega del sector, quienes la instaron a presentar denuncia. El fallo subraya que la mujer ya presentaba un cuadro psicológico previo, pero que tras los hechos su cuadro depresivo se ha intensificado hasta el punto de que «ya no puede apenas salir a la calle, no puede tener contacto con hombres, ni siquiera puede tener contacto con su propio cuerpo».
Source: ABC