Nueve detenidos en Alicante al desarticular una red internacional de robo y falsificación de vehículos

La Guardia Civil y la Policía Nacional han desmantelado en la provincia de Alicante una red dedicada al robo de coches de gama media-alta y su reintroducción en el mercado legal con documentación falsa.

Nueve detenidos en Alicante al desarticular una red internacional de robo y falsificación de vehículos

Operación conjunta desmantela red de coches robados en la provincia alicantina

La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido a nueve personas —siete hombres y dos mujeres, de entre 29 y 52 años— en la provincia de Alicante tras desmantelar una red internacional presuntamente dedicada al robo de vehículos de gama media-alta y su posterior introducción en el mercado legal mediante la falsificación de documentos de identidad. Según informa ABC, ambos cuerpos de seguridad difundieron los detalles de la operación, denominada 'Transformer-Wheels25', en un comunicado conjunto.

Durante la fase operativa, los agentes practicaron seis registros en los municipios de La Nucia, Alfaz del Pi, Altea y La Villajoyosa. En esos registros recuperaron nueve vehículos presuntamente sustraídos, más de 71.500 euros en efectivo y una gran cantidad de piezas procedentes de distintos vehículos desguazados. También se incautaron herramientas para la apertura y el robo de coches, dispositivos para la lectura y modificación de centralitas, documentos de identidad falsos y dos vehículos que al parecer eran utilizados para cometer los delitos.

Las detenciones se distribuyeron entre los cuatro municipios: tres personas fueron arrestadas en Alfaz del Pi, dos en La Nucia, dos en La Villajoyosa y dos en Altea.

Una organización con estructura financiera propia

La investigación se inició tras recibirse información sobre un taller ubicado en La Nucia donde, presuntamente, se adquirían en subastas o desguaces vehículos siniestrados para repararlos con piezas extraídas de coches robados. Una vez reparados, los vehículos siniestrados —con su documentación original en regla— eran vendidos y reintroducidos en el mercado legal.

La Guardia Civil y la Policía Nacional señalaron que «la organización se encontraba perfectamente estructurada» y contaba con un «aparato financiero que se encargaba de sostener económicamente a los integrantes del grupo criminal». El esquema incluía personas dedicadas exclusivamente a la sustracción de vehículos y empresas intermediarias encargadas de gestionar la reintroducción de los coches mediante la adquisición de vehículos siniestrados, cuya documentación se utilizaba para dar identidad legal a los robados.

Geolocalización y sistemas electrónicos artesanales

Según las pesquisas, el grupo seleccionaba previamente vehículos con «gran salida» en el mercado europeo, cuyos sistemas de apertura y arranque eran compatibles con los equipos de los que disponían los investigados. Una vez identificado el objetivo, instalaban dispositivos de geolocalización para «observar el mejor momento y lugar para realizar la sustracción» y accedían a los coches «mediante sistemas electrónicos de fabricación casera».

Tras sustraer los vehículos, los trasladaban y ocultaban en domicilios o naves «recónditas», donde les instalaban matrículas falsificadas antes de dotarlos de una nueva identidad. Para ello utilizaban dos vías: emplear documentación real de vehículos siniestrados o recurrir a la clonación, es decir, «utilizar documentos falsificados de vehículos extranjeros con los que matriculaban el vehículo en otro país, legalizándolos y obteniendo una nueva documentación real a partir de documentación previamente falsificada», según la investigación.

La investigación continúa abierta

Ambos cuerpos de seguridad han subrayado que la investigación sigue abierta y que no se descarta la detención de más personas ni la identificación de nuevas víctimas y vehículos sustraídos.

Source: ABC