Siete imputados por los disturbios en la protesta antiturismo de Palma del 26 de julio
La Policía Nacional ha presentado ante el juzgado un informe que identifica a un grupo minoritario como instigador de la violencia. Los siete deberán comparecer ante el tribunal.

Siete imputados por desórdenes públicos tras la manifestación antiturismo en Palma
Siete personas enfrentan cargos preliminares de desórdenes públicos y daños a la propiedad por los incidentes registrados al final de la manifestación antiturismo celebrada en Palma el pasado 26 de julio, según informa el Majorca Daily Bulletin.
La Policía Nacional ha remitido al juzgado que investiga los hechos un atestado en el que detalla lo ocurrido aquella noche. Los siete imputados deberán comparecer ante el tribunal. Los agentes sostienen que su actuación fue una respuesta a la violencia iniciada por parte de los manifestantes, quienes lanzaron piedras, latas y palos contra los efectivos.
El informe subraya la especial tensión registrada en la fase final de la protesta, cuando numerosos agentes quedaron prácticamente rodeados entre Ses Voltes y la avenida Antoni Maura. La policía califica a la multitud congregada en ese momento como una "turba hostil" y afirma que los agentes tuvieron que reaccionar ante los ataques que estaban recibiendo.
El atestado también documenta enfrentamientos entre algunos manifestantes y turistas que se encontraban en la zona, señalando que los incidentes no se limitaron a una resistencia pasiva ni a la ocupación del espacio público.
Otro de los aspectos recogidos en el informe hace referencia al acceso a Ses Voltes. Los organizadores de la manifestación habían sido informados con antelación de que, por razones de seguridad, no todos los participantes podrían acceder a esa zona al concluir la marcha. Pese a ese aviso, uno de los organizadores habría utilizado un megáfono para dirigirse a los manifestantes e incitarlos. La policía considera este episodio uno de los factores que precedieron la reacción violenta de una parte de los asistentes.
La investigación no atribuye los incidentes a la totalidad de los asistentes a la manifestación. El informe diferencia entre la amplia mayoría de participantes, que actuaron de forma pacífica, y un grupo minoritario identificado como instigador de los disturbios.
La investigación interna de la Policía Nacional para determinar si los agentes emplearon fuerza desproporcionada el 26 de julio ha sido trasladada a la Jefatura Superior de Policía de Valencia, dado que los efectivos de la Unidad de Intervención Policial que participaron en el operativo en Palma pertenecen a esa ciudad. Será la policía valenciana la encargada de analizar la conducta de los agentes de su propia unidad.
Source: Majorca Daily Bulletin