Asesino prófugo 30 años capturado en Paraguay tras vivir con identidad falsa
Marcos Campinha Panissa, condenado en Brasil por matar a su exesposa en 1989, fue detenido en San Lorenzo el 15 de abril. Llevaba más de dos décadas en Paraguay bajo el nombre José Carlos Vieira.

Capturado en San Lorenzo tras tres décadas de fuga con nombre falso
El 15 de abril por la mañana, agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay abordaron a un hombre al salir de un establecimiento en San Lorenzo, a unos 15 kilómetros de Asunción. Cuando los agentes gritaron "¡Marcos!", el hombre se quedó paralizado. Era Marcos Campinha Panissa, buscado por la justicia brasileña durante más de 30 años por el asesinato de su exesposa.
Según elcomercio.pe, el ministro responsable de la Senad, Jalil Rachid, describió la escena a BBC News Brasil: "Miró a los agentes con una expresión de asombro. Era como si no hubiera escuchado su propio nombre en muchos años y se sorprendiera al oírlo de nuevo. Se quedó paralizado."
Durante más de dos décadas, Marcos había vivido en Paraguay bajo la identidad falsa de José Carlos Vieira. Para vecinos y conocidos, era simplemente un empresario discreto. Nadie sospechaba que, en agosto de 1989, había apuñalado 72 veces a Fernanda Estruzani, de 21 años, en su apartamento de Londrina, en el estado brasileño de Paraná.
El crimen de 1989 y tres juicios frustrados
Marcos tenía 23 años cuando cometió el crimen. Él y Fernanda llevaban separados aproximadamente dos años y tenían una hija pequeña en común. Según la Fiscalía de Paraná, él no aceptaba el fin de la relación.
La mañana del 6 de agosto de 1989, Marcos fue al edificio donde vivía Fernanda en el centro de Londrina. Tras la negativa de ella a dejarlo entrar, forzó la entrada y encontró a Fernanda con un novio. Según la denuncia presentada en aquel entonces, los dos discutieron y él se marchó. Alrededor de las diez de la noche regresó al apartamento utilizando una copia de la llave. Fernanda estaba a punto de dormirse cuando fue atacada y recibió 72 puñaladas. El cuerpo fue hallado al día siguiente tras una denuncia anónima.
El caso fue tratado como homicidio, dado que el delito de feminicidio aún no existía en la legislación brasileña. "Estaban separados, pero él no aceptaba el fin de la relación. Este tipo de delito aún ocurre, marcado por la idea de tratar a las mujeres como propiedad, como objetos", declaró el Fiscal General del Ministerio Público de Paraná, Francisco Zanicotti.
Marcos siempre fue el principal sospechoso. Estuvo prófugo durante dos meses, pero finalmente se entregó y confesó. En octubre de 1991 fue condenado por primera vez a 20 años y 6 meses de prisión. Como la condena superaba los 20 años, la defensa apeló y obtuvo un nuevo juicio, mecanismo previsto en la legislación de la época que posteriormente fue abolido con la reforma del Código de Procedimiento Penal.
En marzo de 1992, un segundo jurado redujo la condena a 9 años, pero esa decisión fue anulada en 1994 por el Tribunal de Justicia de Paraná por una irregularidad en la conformación del jurado. Se programó un tercer juicio para mayo de 1995. Marcos no compareció y fue declarado prófugo. El proceso quedó suspendido de manera indefinida.
En 2008, una reforma legal permitió celebrar juicios en ausencia del acusado. Marcos fue condenado en rebeldía por el Juzgado de Londrina a 19 años de prisión, pena que lo habría mantenido encarcelado hasta 2028.
Tres décadas oculto bajo otra identidad
Los investigadores creen que, tras huir en 1995, Marcos pasó un tiempo en São Paulo antes de cruzar hacia Paraguay. La fecha exacta de su entrada al país no se conoce, aunque se estima que ocurrió hace al menos dos décadas, dado que contrajo matrimonio en 2001.
En Paraguay adoptó el nombre de José Carlos Vieira y rehízo su vida: tuvo una hija, adquirió bienes y abrió negocios, entre ellos una ferretería y una tienda de suministros agrícolas en el departamento de Concepción, a unos 470 kilómetros de Asunción. En la capital mantenía una casa y llevaba, según Rachid, una vida discreta y modesta.
"Lógicamente, la proximidad geográfica facilita la entrada a Paraguay desde Brasil, dado que nuestras fronteras terrestres son fácilmente accesibles, sobre todo considerando que, hace 30 años, estábamos en proceso de transición a la democracia", señaló el ministro Rachid.
Su nombre figuraba en la notificación roja de Interpol desde que fue declarado prófugo. "Esta era una de las notificaciones rojas activas más antiguas de la Policía Federal a Interpol", declaró el superintendente de la Policía Federal en Paraná, Rivaldo Venâncio.
La detención y la extradición pendiente
La operación del 15 de abril puso fin a más de tres décadas de fuga. Marcos fue detenido por agentes de la Senad en San Lorenzo al salir de un local. Su reacción ante el nombre con el que había nacido, y que no había escuchado en años, dejó en evidencia la doble vida que había construido en suelo paraguayo.
Con la detención, las autoridades brasileñas retoman el proceso de extradición para que Marcos cumpla la condena de 19 años impuesta en 2008, pena de la que no ha cumplido ningún día.
Source: Google News PY — Crime