Asesinato del Dr. Roslik en dictadura: nueve militares condenados a 42 años del crimen

A 42 años de su muerte, Uruguay conmemora al Dr. Vladimir Roslik, último asesinado de la dictadura. En diciembre de 2025, nueve militares fueron condenados por crímenes en San Javier.

Asesinato del Dr. Roslik en dictadura: nueve militares condenados a 42 años del crimen

Condena histórica a 42 años del asesinato del médico Vladimir Roslik en San Javier

Según smu.org.uy, cada 16 de abril el Sindicato Médico del Uruguay recuerda al Dr. Vladimir Roslik, el último asesinado de la dictadura cívico-militar uruguaya. Este año la conmemoración llega con un peso diferente: el 22 de diciembre de 2025, el juez Claudio de León leyó una sentencia de más de cinco horas en el Juzgado de Fray Bentos y condenó a nueve militares retirados por los crímenes cometidos en los operativos de 1980 y 1984 en San Javier, departamento de Río Negro. Las penas más altas ascendieron a 15 años y seis meses de prisión. El magistrado pidió perdón en nombre del Estado por lo ocurrido durante la dictadura.

El asesinato del Dr. Roslik en sí no pudo ser juzgado en esta causa: la Suprema Corte de Justicia había determinado que existía cosa juzgada en el ámbito de la Justicia Militar, cerrando esa vía penal. Aun así, la condena constituye un hito para las víctimas, sus familias y para quienes durante décadas exigieron verdad y justicia.

Un médico de su comunidad

Vladimir Andrés Roslik nació el 14 de mayo de 1941 en San Javier, la pequeña localidad del departamento de Río Negro fundada a principios del siglo XX por familias de inmigrantes rusos. Estudió medicina en la Universidad Patrice Lumumba de Moscú gracias a una beca y regresó a su pueblo con el título revalidado. Fue la propia comunidad la que lo ayudó a instalar su consultorio, sin apoyo institucional de ningún tipo.

El 29 de abril de 1980, un operativo de las Fuerzas Armadas "invadió" San Javier. Roslik fue detenido junto a un grupo de vecinos y pasó un año en el Penal de Libertad. Durante su detención, murió su madre. Al recuperar la libertad en julio de 1981, muchos vecinos y amigos le sugirieron que emigrara. Siempre respondió que no se iría de su localidad.

La madrugada del 15 de abril de 1984

Su hijo tenía apenas cuatro meses cuando, en la madrugada del 15 de abril de 1984, golpearon la puerta de los Roslik. Su esposa, María Cristina Zabalkin, conocida como Mary, recordó ese momento en declaraciones publicadas por el semanario Jaque el 27 de abril, días después de los hechos:

"Copan toda la casa. Alrededor de la casa y adentro con metralletas. Cuando yo veo a mi esposo me dice 'no te asustes, porque son soldados'. Entran a la cocina y ya en la cocina mi esposo se puso a llorar. Pidió si lo dejaban despedirse de mí y lo llevaron al dormitorio. Ya estaba esposado. Iba uno con un revólver y otro con metralleta."

Vladimir fue trasladado a la comisaría de San Javier y luego al Batallón de Infantería N° 9 de Fray Bentos. A las 6 de la mañana del 16 de abril, el padre de Mary llegó a la casa con el mensaje de que debían ir a Fray Bentos a retirar el cuerpo.

La autopsia falsa y la segunda pericia

La versión oficial habló de un "paro cardiorrespiratorio". El médico militar Eduardo Saiz firmó un certificado de defunción sin datos de hora, sin fecha exacta, sin firma del médico tratante y sin indicación de si se había practicado autopsia.

Mary no lo aceptó. En plena dictadura, exigió una segunda autopsia. Viajó con el cuerpo a Paysandú en una ambulancia tras convocar a otros médicos. Los especialistas hallaron lesiones orgánicas letales: marcas de tortura, el hígado desgarrado por los golpes y evidencia de asfixia por "submarino". Los médicos que practicaron la segunda autopsia, conscientes del peligro, se juramentaron a no hacer declaraciones públicas.

Cuando la verdad llegó a la opinión pública a través de una investigación del semanario Jaque, el Sindicato Médico del Uruguay expulsó de sus filas a Eduardo Saiz, que había firmado la autopsia falsa. Fue la primera vez en la historia del gremio médico uruguayo que se denunciaba públicamente a colegas que habían participado en torturas o las habían encubierto.

Cuatro décadas de lucha judicial

Durante más de cuatro décadas, María Cristina Zabalkin no claudicó. Recorrió juzgados, convenció a vecinos para que declararan, recopiló pruebas, material escrito y testimonios. En noviembre de 2025, por primera vez en 41 años, Mary pudo declarar ante la Justicia, frente a los militares acusados.

A 42 años del crimen, el SMU recuerda al Dr. Vladimir Roslik con la misma convicción: la medicina tiene una dimensión ética que va más allá de la profesión. Callar ante la injusticia también es una decisión.

Fuentes: Sindicato Médico del Uruguay (smu.org.uy), incluyendo notas institucionales, comunicados históricos, el ensayo del Dr. Andrés Banchero Ciliberti y entrevistas publicadas en la Revista Noticias del SMU.

Source: Google News UY — Crime