Crimen organizado en Uruguay: clanes, pandillas y redes regionales preocupan al gobierno
Dos atentados contra funcionarios en menos de dos meses pusieron en alerta al gobierno uruguayo sobre el avance del crimen organizado en el país.

Dos atentados en menos de dos meses encienden alarmas en Uruguay
Dos ataques contra funcionarios públicos en menos de dos meses pusieron en primer plano la expansión del crimen organizado en Uruguay, según informó infobae.com. El más grave fue el ingreso a la vivienda de la fiscal general Mónica Ferrero, donde delincuentes dejaron una granada en el patio y dispararon en varias oportunidades. "Por 15 centímetros no la mataron", declaró la propia Ferrero.
Semanas más tarde, la sede del Instituto Nacional de Rehabilitación —el organismo que gestiona las cárceles del país— fue blanco de otro ataque, interpretado como un mensaje dirigido a su directora, Ana Juanche.
"Nexo" entre los ataques y el crimen organizado, según el ministro
El ministro del Interior, Carlos Negro, calificó ambos episodios como "la repercusión de la criminalidad organizada" durante su comparecencia ante una comisión de la Cámara de Diputados el 26 de noviembre. Negro, quien fue fiscal de Homicidios antes de asumir el cargo en el gobierno de Yamandú Orsi, afirmó que existe un "nexo" entre el crimen organizado y las dos situaciones.
El jerarca describió a Uruguay como un país en un "punto de inflexión" en materia de seguridad, con una criminalidad que en las últimas décadas se volvió "más violenta, más compleja y más conectada con los mercados ilegales regionales".
"Seguimos siendo un país con instituciones fuertes y bajos niveles de corrupción. Sin embargo, los datos muestran un incremento sostenido de homicidios, extorsiones, cibercrímenes, delitos asociados al narcotráfico, así como la incipiente intervención de bandas en algunos territorios", señaló Negro ante los legisladores, según la versión taquigráfica del encuentro.
Clanes familiares, pandillas locales y redes transnacionales
El ministro detalló el perfil de los grupos criminales activos. "El crimen organizado en América Latina, y también en Uruguay, es un fenómeno extremadamente variado: desde clanes familiares y pandillas locales, como puede ser el caso hoy de nuestro Uruguay, hasta bandas de alcance regional y redes transnacionales asociadas a economías ilícitas globales", expresó.
Para el gobierno, el fenómeno no es exclusivo del país sino parte de una "tendencia regional", impulsada por la capacidad de maniobra de estas organizaciones y la diversificación de sus actividades.
Estructuras que mutan y operan como franquicias
Una segunda característica destacada por Negro es la adaptabilidad de estas organizaciones. "Las organizaciones criminales se fragmentan, se fusionan, migran, diversifican sus operaciones o cambian de estructura según las presiones del mercado, las disputas territoriales entre ellas o intervenciones estatales", afirmó. Citó como ejemplo la expansión del Primer Comando Capital de Brasil hacia Perú, Ecuador, Venezuela y Chile.
Los grupos, agregó, abandonaron estructuras jerárquicas "rígidas" para adoptar "redes más flexibles" basadas en intermediarios. "Hoy las organizaciones criminales cuentan con la participación de brokers, es decir, de elementos que operan como bisagras, como nexos de venta de determinadas marcas, porque las organizaciones criminales, a nivel latinoamericano, tienen marcas. Esas marcas luego operan como franquicias", explicó el ministro.
Actores legales infiltrados en el mercado ilícito
Un tercer elemento que preocupa al gobierno es la diversificación simultánea en varios mercados ilegales. Negro también señaló como fenómeno "preocupante" la participación de actores del ámbito legal: empresarios —algunos de "prestigio"—, profesionales "de renombre" y políticos.
"Esta interpenetración entre lo ilegal y lo legal es una de las características más relevantes del fenómeno contemporáneo del mercado de drogas y de otros bienes y servicios ilícitos", sostuvo el ministro.
El diagnóstico fue presentado por Negro como fundamento para impulsar un nuevo plan de seguridad nacional, con el que el gobierno busca construir un "modelo Uruguay" para hacer frente al avance del crimen organizado.
Source: Google News UY — Crime