Exmilitar estadounidense liberado en canje relata torturas en la DGCIM venezolana
Dahud Hanid Ortiz, liberado en 2025 tras canje entre EE. UU. y Venezuela, describe torturas sistemáticas durante siete años en instalaciones del DGCIM en Caracas.

Siete años en los sótanos del DGCIM: el relato de Dahud Hanid Ortiz
Según telemundo51.com, Dahud Hanid Ortiz pasó siete años y medio repitiendo en silencio la misma frase cada noche: "Me voy a morir". Lo hacía en los sótanos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) de Caracas, donde asegura haber sido sometido a torturas sistemáticas.
"Me colocaban cinta adhesiva en los ojos y me golpeaban sin parar. Me pusieron una bolsa con insecticida en la cabeza hasta perder el conocimiento. Me elevaron con un sistema de poleas, esposado, desnudo, con las manos hacia atrás, y me aplicaban descargas eléctricas con una batería de automóvil. A raíz de eso perdí el control de los esfínteres", declaró ante la reportera Marilys Llanos.
Ortiz presentó reportes médicos que, según él, documentan las secuelas de ese cautiverio: lesiones en la próstata, los hombros y los testículos, además de daño emocional severo. También refirió haber sido abusado sexualmente con un arma de fuego en múltiples ocasiones hasta perder el conocimiento.
"Una vez tuve que morderme la lengua para beber mi propia sangre después de cinco días sin tomar nada", relató mostrando cicatrices. "Mis riñones comenzaron a fallar. Mi entrenamiento militar me ayudó a sobrevivir, pero nada te prepara para algo así".
Además del DGCIM, Ortiz afirma haber estado recluido en El Rodeo II, El Dorado y en otros lugares clandestinos.
Un canje polémico en julio de 2025
La controversia en torno a Ortiz alcanzó su punto más álgido en julio de 2025, cuando su foto apareció entre los 10 ciudadanos y residentes estadounidenses excarcelados como parte de un intercambio: Washington entregó 250 venezolanos deportados y recluidos en el CECOT de El Salvador. Un portavoz del Departamento de Estado indicó por correo electrónico a NBC News que "Estados Unidos tuvo la oportunidad de lograr la liberación de todos los estadounidenses detenidos en Venezuela, muchos de los cuales denunciaron haber sido sometidos a tortura y otras duras condiciones".
Ortiz acumuló 19 años de servicio en el Ejército de los Estados Unidos y fue desplegado en Corea, Afganistán, Kuwait e Irak. Habla árabe, inglés, hebreo, alemán y español. Mostró fotografías con la condecoración Corazón Púrpura (Purple Heart) y la medalla Estrella de Bronce (Bronze Star Medal) para respaldar su historial militar.
"Trump me liberó porque yo serví a este país honorablemente. Los militares no abandonamos a nadie después de la batalla", afirmó.
La condena por triple homicidio en España
La historia de Ortiz no comienza ni termina en Venezuela. En 2024, las autoridades venezolanas le atribuyeron responsabilidad por el homicidio de tres personas —dos cubanas y un ecuatoriano— ocurrido en un bufete de abogados en el barrio madrileño de Usera el 22 de julio de 2016. Las autoridades españolas calificaron el caso como un crimen brutal y pasional.
Según el parte de las autoridades, forenses y patólogos españoles que reseñaron el caso, Ortiz habría apuñalado hasta la muerte a dos empleadas y a un cliente de esa oficina legal. El móvil alegado: fue al despacho a buscar al abogado Víctor Salas, quien mantenía una relación sentimental con su exesposa, Irina Treppel. La tercera víctima mortal habría sido un hombre que Ortiz confundió con Salas.
Ortiz niega su participación. "Yo no maté a esas personas. Soy inocente. Todo fue un montaje", declaró. "Yo estaba en Alemania, a más de dos mil kilómetros de ese lugar cuando todo ocurrió".
La voz de las familias de las víctimas
Víctor Salas, dueño del bufete y cuya esposa Elisa Consuegra fue una de las víctimas, fue categórico al conocer la liberación de Ortiz. "Este no era un preso político común. Es un asesino", advirtió.
"Ahora mismo hay tres familias que están devastadas porque un criminal ha salido en libertad por un error. Este señor segó la vida de tres inocentes, dejó niños huérfanos a los que no sabemos cómo explicarles lo que ocurrió", expresó Salas. "Lo he perdonado por lo que hizo… Lo que no voy a hacer jamás es olvidar y espero que esto no quede impune. Vamos a pelear hasta el final para alcanzar justicia".
Salas añadió que en 2014 Ortiz habría sido expulsado con deshonores del Ejército estadounidense por falsificar documentación para elevar su rango oficial, y presentó documentos al respecto.
Ortiz respondió: "Hay momentos en los que uno tiene una caída, o lo que sea por diferentes problemas personales".
Primera —y última— entrevista
Ortiz aseguró que esta es la primera entrevista que concede desde su liberación, y también será la última. "He guardado silencio porque hay cosas que deben mantenerse en secreto. Pero hay otras que hay que contar. Yo quiero contar lo que me pasó en Venezuela y también desmentir todo lo que se dice en internet sobre mí con relación al crimen en España", señaló.
Su historia se desarrolló en al menos cuatro países —España, Venezuela, Alemania y Estados Unidos— y continúa siendo objeto de disputa judicial y pública.
Source: Google News VE — Crime