Expertos italianos advierten que el aislamiento de presos en Chile es insuficiente sin estructura penitenciaria sólida
Académicos italianos y chilenos debatieron en la Usach sobre el régimen 41 bis y el traslado de reos al penal de La Laguna en Talca.

Régimen de aislamiento en Chile: el modelo italiano bajo la lupa
El traslado de reclusos de alta peligrosidad al penal de La Laguna en Talca volvió a generar debate académico. Según elmorrocotudo.cl, un seminario internacional organizado por el Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Santiago (Usach) reunió a expertos italianos y chilenos para analizar si el aislamiento estricto de líderes del crimen organizado es suficiente para desarticular sus redes.
El orador principal, Antonello Canzano, profesor de la Universidad Gabriel D'Annunzio y uno de los académicos con mayor conocimiento del funcionamiento de la mafia calabresa, calificó como imprescindible el traslado de detenidos al recinto talquino. Sin embargo, puso énfasis en que dicho aislamiento solo resulta efectivo cuando se apoya en una infraestructura y organización penitenciaria capaz de cortar toda comunicación con el exterior.
El 41 bis italiano: historia y alcance
Los expertos explicaron el régimen penitenciario conocido como 41 bis, instaurado en Italia en 1975 con el objetivo de impedir que los jefes del crimen organizado mantengan el control de sus redes de influencia y corrupción desde la cárcel. Antonio Nicaso, profesor de las universidades de Queen's, St. Jerome, Toronto y Middlebury College, y miembro del consejo consultivo del Nathanson Centre on Transnational Human Rights, Crime and Security, recordó que el sistema recibió un impulso decisivo en 1992, tras los asesinatos de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.
"Cierra completamente las relaciones entre estos detenidos de alta peligrosidad y los afiliados que están al exterior que continúan con actividades delictuales", detalló Nicaso. El académico subrayó además que el modelo 41 bis tiene una duración de cuatro años renovable, y fue categórico respecto del plazo aplicado en Chile: "Seis meses es muy poco, por lo tanto no va a ser eficaz, porque la pertenencia entre los mafiosos no es ocasional, ni limitada en el tiempo. El preso no se aleja de la organización".
Chile "no estaba preparado"
Nicaso fue directo al evaluar la situación chilena: el país no contaba con un sistema legislativo adecuado ni con una fuerza policial preparada para enfrentar al crimen organizado. Destacó que la inteligencia económico-financiera resulta clave, dado que el lavado de dinero es la principal actividad de las grandes organizaciones criminales. "La inteligencia es fundamental y sobre todo la inteligencia económico-financiera porque la principal actividad de la mafia es el lavado de dinero, es decir penetrar e infiltrarse en la economía legal", añadió.
Sobre el debate en torno al secreto bancario en Chile, Nicaso señaló que en Italia no fue necesario levantarlo: "Es suficiente una ley que permite a los jueces, al Estado, a la Fiscalía, investigar sin límites".
Visión desde la academia chilena
Jorge Araya, experto en seguridad pública y académico de la Usach, valoró el modelo italiano como una referencia válida para Chile. Indicó que la cárcel de La Laguna en Talca, cuya construcción llevaba nueve años en marcha, representa "un camino correcto". No obstante, reconoció que la reforma constitucional en seguridad promovida desde el Ejecutivo permanece congelada en el Senado y ha generado críticas tanto desde la izquierda como desde la centroderecha.
El exdirector de seguridad pública del gobierno de Michelle Bachelet agregó que las medidas penales implican inevitablemente un sacrificio de ciertos derechos fundamentales, aunque precisó que los reclusos deben contar con condiciones mínimas de dignidad: alimentación adecuada, ausencia de hacinamiento y algún espacio de comunicación, aunque sea restringido.
Las diferencias estructurales con la mafia italiana
Mauricio Olavarría, doctor en Políticas Públicas e integrante del Departamento de Estudios Políticos de la Usach, advirtió que el encarcelamiento por sí solo no detiene la comisión de delitos ni desestructura las bandas, porque estas tienden a replicarse al interior de los penales.
Olavarría estableció una diferencia sustancial entre el modelo italiano y el contexto chileno: "Esta idea de la segmentación es razonable, pero en el caso italiano fue dirigida hacia los grandes líderes y, como lo vemos en el caso chileno, no tenemos la estructura superior que tiene la mafia calabresa". Según el académico, los grupos que operan en Chile controlan territorios mediante la fuerza y la intimidación, mientras que en Italia la violencia es evitada por las grandes organizaciones porque atrae la atención del Estado. "Quieren mimetizarse con el Estado y no enfrentarlo, porque les trae costos, por ende la actividad es más subterránea", precisó.
Olavarría calificó el seminario como un éxito al haber contado con expertos de primera línea para abordar una problemática que, según los participantes, exige respuestas legislativas, penitenciarias e institucionales de largo aliento.
Source: Google News CL — Crime