Fraude financiero digital migra de Brasil a Colombia y México en semanas

El fraude financiero en América Latina sigue rutas predecibles entre países, con Brasil como epicentro de modalidades sofisticadas que luego se replican en Colombia y México.

Fraude financiero digital migra de Brasil a Colombia y México en semanas

Cómo el fraude digital recorre América Latina en pocas semanas

Un nuevo vector de fraude detectado en Brasil tarda entre tres y cuatro semanas en aparecer en Colombia, y otras cuatro semanas más en llegar a México. Así lo describió Iñigo Castillo, gerente general de la empresa de verificación de identidad Incode, en una entrevista con bloomberglinea.com durante el Latam Fintech Market celebrado en Barranquilla.

"Es bastante homogéneo. Lo curioso es que el fraude viaja", afirmó Castillo. Según explicó, la presencia de Incode en múltiples mercados de la región le permite identificar esos patrones de propagación antes de que se instalen en nuevos países.

Brasil, laboratorio del fraude regional

Castillo señaló que Brasil presenta "un nivel de sofisticación un poco más avanzado que el resto de la región". Las capacidades y modalidades desarrolladas allí son adoptadas posteriormente por organizaciones criminales en Colombia, México y Perú, tres mercados que identifica como especialmente expuestos por el crecimiento acelerado de los servicios financieros digitales.

La secuencia, según el ejecutivo, es consistente: lo que hoy se observa en Brasil es el anticipo de lo que enfrentará el resto de la región en cuestión de semanas.

Inteligencia artificial reduce el costo del fraude

Uno de los cambios estructurales que identifica Incode es la caída en el costo y la complejidad para ejecutar operaciones fraudulentas. Hace algunos años, construir una identidad sintética, falsificar un documento o producir un deepfake requería herramientas especializadas y una inversión considerable.

Hoy, esa barrera se ha reducido de forma significativa. "Ahora imagínate eso llevado a un nivel exponencial con los nuevos modelos de inteligencia artificial", señaló Castillo.

Como ejemplo concreto mencionó que un defraudador puede adquirir por US$100 un teléfono comprometido y utilizar software para inyectar fotografías falsas durante un proceso de registro de identidad. Estas herramientas están disponibles tanto para organizaciones criminales estructuradas como para individuos que operan de manera independiente.

La carrera entre prevención y ataque

La inteligencia artificial también ha acelerado la respuesta de quienes intentan prevenir el fraude. Castillo explicó que vulnerabilidades que antes tardaban meses en cerrarse ahora pueden resolverse en días.

"Podemos cerrar en un día o una semana un nuevo vector de fraude que antes a la industria le tomaba meses, dos o tres meses", afirmó.

Sin embargo, advirtió que cerrar una vulnerabilidad no equivale a resolver el problema de fondo. "El reto no es cerrar esa vulnerabilidad única, sino entender que, una vez que la cierras, hay otras 100, porque las herramientas de los defraudadores también se han exponenciado", dijo.

Incode enfrenta esa dinámica con equipos de ethical hacking que intentan vulnerar su propia plataforma, además de colaborar con agencias externas, universidades y pentesters cuya función es detectar posibles fallos antes de que los exploten terceros.

El desafío colombiano: identidad digital y regulación

Para Castillo, uno de los retos centrales de Colombia es verificar que una persona es realmente quien dice ser cuando opera a distancia o a través de canales digitales. "El reto de identificar a una persona a distancia o por medios digitales cada vez es más grande", afirmó.

El ejecutivo planteó el uso de fuentes de verdad gubernamentales —como bases biométricas— para reforzar esos procesos. La idea es que las instituciones financieras puedan contrastar la identidad presentada por un usuario con registros oficiales del Estado.

"Si checo todo esto, y luego voy con una fuente de verdad y me dice que esta cara coincide con el registro que tiene el gobierno, que sí es esa cédula o esa licencia, entonces el impacto en prevención de fraude es absoluto", señaló.

Sin embargo, reconoció que Colombia enfrenta obstáculos tecnológicos y regulatorios para implementar mecanismos de ese tipo, vinculados a la privacidad y al manejo de bases de datos sensibles.

Bancos y fintech, igualmente expuestos

Al ser consultado sobre si los bancos tradicionales o las fintech son más vulnerables al fraude, Castillo respondió con precisión: "Yo diría que son igual de vulnerables".

Matizó, no obstante, que las fintech avanzan más rápido y acumulan menos experiencia, lo que puede generar riesgos nuevos. Los bancos, por su parte, cuentan con mayor trayectoria y normas internas más consolidadas, pero operan en entornos que combinan canales digitales y físicos con distintos niveles de exposición.

"Sin duda, todo el mundo está yendo a lo digital, ya está en lo digital", afirmó.

Colaboración entre instituciones, una asignatura pendiente

Castillo señaló que la prevención eficaz del fraude exige mayor cooperación entre las instituciones financieras. Puso como referencia a México, donde bancos y fintech han desarrollado mecanismos de colaboración porque reconocen que el fraude afecta al sistema en su conjunto, no a una sola entidad.

"La persona que defrauda no defrauda nada más a un banco, ese mismo grupo criminal está atacando a varios a la vez", afirmó.

Para el gerente general de Incode, esa realidad convierte al fraude financiero en una industria organizada que requiere una respuesta igualmente organizada por parte del sector. El desafío incluye dimensiones regulatorias, de privacidad de datos y de secreto bancario que ninguna institución puede resolver de manera aislada.

Source: Google News CO — Crime

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