Fraude digital en Cuba: hackeo de WhatsApp y estafas en Sancti Spíritus
Autoridades de Sancti Spíritus identificaron el hackeo de WhatsApp como el fraude digital más frecuente en la provincia, con pérdidas en pesos y dólares.

Hackeo de WhatsApp y ventas inexistentes: el fraude digital se expande en Sancti Spíritus
El secuestro de cuentas de WhatsApp para solicitar transferencias a familiares y amigos se ha convertido en la principal modalidad de estafa digital en la provincia de Sancti Spíritus, según informó infobae.com. La Dirección Técnica de Investigaciones (DTI) del Ministerio del Interior registró un crecimiento sostenido de estos casos durante 2026, con pérdidas tanto en pesos cubanos como en dólares.
El mecanismo opera sobre la confianza previa entre víctima y contactos: quien recibe el mensaje reconoce el número, el nombre y la fotografía de una persona cercana, aunque la cuenta ya esté bajo control de un delincuente.
El procedimiento más usado: el hackeo de WhatsApp
El teniente coronel Sonlit Fernández Montiel, jefe de Información y Análisis de la DTI en Sancti Spíritus, declaró al portal Cubadebate: "Lo que más se está utilizando hoy, o sea, en el modo operativo con el uso de la tecnología, es el hackeo de la cuenta de WhatsApp".
Uno de los afectados, identificado bajo el nombre ficticio de Antonio, descubrió que no podía acceder a su cuenta mientras sus conocidos recibían pedidos de dinero en su nombre. El impostor prometía devolver en efectivo las sumas enviadas por transferencia. Varios contactos enviaron entre 30.000 y 40.000 pesos convencidos de que ayudaban a un amigo.
Una de las vías de acceso comienza con anuncios de productos en redes sociales. El interesado contacta a un supuesto vendedor y recibe un enlace que aparenta ser parte del proceso de compra. "Cuando accedes al link, eso tiene un programa maligno que te hackea la aplicación y, una vez que el estafador consigue apropiarse de la cuenta, empieza a pedir dinero a nombre tuyo", explicó Fernández Montiel. En otros casos, las propias víctimas facilitan datos personales o información del teléfono que permite el acceso ilícito.
Las autoridades recomendaron verificar cualquier solicitud inesperada de dinero mediante una llamada, una videollamada o una confirmación presencial.
Ventas fantasma, divisas falsas y extorsiones a familiares de presos
Los fraudes abarcan también ventas de productos inexistentes, intercambios fraudulentos de moneda y cobros de adelantos por bienes que nunca se entregan. Una mujer de 65 años, identificada como Ana, evitó perder USD 3.000 al desconfiar de una supuesta empresa de sistemas de energía solar que había localizado en Facebook. Los presuntos vendedores le aseguraron por teléfono que paneles, baterías e inversores estaban en camino y que solo faltaba el pago mediante Zelle. Los instaladores nunca aparecieron.
En julio, un hombre difundió una conversación con un supuesto vendedor de paneles solares que intentaba conducirlo hacia la opción de dispositivos vinculados de WhatsApp para apoderarse de su cuenta. Otras variantes incluyen ofertas de motores, viviendas o ropa inexistentes con exigencia de transferencia previa.
"El presunto estafador siempre te pide un adelanto", advirtió Owen Hernández Rodríguez, jefe del órgano de la DTI en Sancti Spíritus. El mismo esquema se replica en el cambio de moneda: la víctima transfiere pesos cubanos esperando recibir divisas que nunca llegan.
Los investigadores detectaron además llamadas dirigidas a familiares de personas encarceladas. El delincuente se presenta como funcionario penitenciario, inventa una pelea, una indisciplina o daños en algún equipo y solicita dinero para resolver el supuesto problema. Esta modalidad fue identificada principalmente entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
Jóvenes sin antecedentes y rastreos financieros complejos
La DTI señaló que muchos de los investigados son jóvenes sin antecedentes penales pero con conocimientos de informática, redes sociales y telefonía digital. Hernández Rodríguez precisó que las pesquisas no apuntan a una organización única: "Son estafadores individuales".
Trinidad, Cabaiguán, Yaguajay y la capital provincial concentran la mayor cantidad de denuncias, aunque los casos ya se registraron en todos los municipios de Sancti Spíritus.
La identificación del titular de una línea telefónica o una tarjeta bancaria no siempre permite establecer quién cometió la estafa. Algunos medios de pago están registrados a nombre de personas emigradas o fallecidas, lo que obliga a los investigadores a reconstruir comunicaciones y movimientos financieros.
En agosto, una cubana residente en Estados Unidos denunció la pérdida de USD 1.900 tras el secuestro de la cuenta de WhatsApp de una amiga. En mayo, otra víctima declaró haber perdido 70.000 pesos en una operación similar. El Banco de Crédito y Comercio, Bandec, había alertado en abril sobre fraudes por WhatsApp orientados a obtener códigos de verificación para vincular cuentas en dispositivos ajenos.
Source: Google News CU — Crime