Sistema judicial dominicano enfrenta oleada de delitos de alta complejidad con tres sentencias recientes

El Ministerio Público comunicó tres resoluciones que ilustran los desafíos del país frente al narcotráfico, las redes criminales y la explotación humana.

Sistema judicial dominicano enfrenta oleada de delitos de alta complejidad con tres sentencias recientes

El ente acusador de República Dominicana publicó el 15 de julio tres resoluciones judiciales que dibujan el panorama de los delitos más graves que aquejan al país. Los casos, aunque independientes entre sí, comparten una característica: todos suponen organizaciones criminales con ramificaciones que van más allá de una sola persona y que atentan contra la estabilidad social y los derechos fundamentales.

Uno de los veredictos dejó a un individuo con una pena de una década tras ser interceptado transportando una considerable cantidad de cannabis —más de veinte libras— en un retén militar de San Juan. Esta situación evidencia que el comercio ilegal de sustancias sigue activo pese a los continuos operativos de las fuerzas del orden.

Otra medida cautelar ordenó el encierro provisional del supuesto cerebro detrás del asesinato de una persona en Los Ríos, zona de la capital. Las pesquisas señalan que este sujeto lideraba una banda involucrada además en homicidios por encargo, privaciones de libertad, comercio clandestino de armamento y extorsiones.

El tercer fallo sentenció a quince años de prisión a otro hombre por los delitos de reducción de personas a la servidumbre y tráfico migratorio irregular. Las indagaciones determinaron que el sentenciado atrajo a dos ciudadanas colombianas con falsas ofertas de trabajo. Cuando arribaron al territorio dominicano, las obligó a prostituirse valiéndose de coerción, maltrato y obligaciones económicas inventadas.

Cada uno de estos procesos pone en relieve las distintas caras de la criminalidad que combaten las instituciones locales. El tráfico de drogas aprovecha el suelo nacional como corredor de estupefacientes; la trata mantiene su dimensión internacional; y los grupos armados perfeccionan sus tácticas.

Los funcionarios han advertido en repetidas ocasiones que erradicar estas prácticas no depende únicamente de patrullajes y redadas. Hace falta indagatorias técnicas, colaboración entre agencias del Estado y alianzas con organismos extranjeros, además de tribunales que puedan conducir los procesos hasta su conclusión.

_Fuente: AlMomento.net_

Source: Google News DO — Crime