Incautan tonelada de cocaína en operativo naval conjunto en el Caribe
Una operación coordinada entre República Dominicana y Estados Unidos permitió recuperar mil kilos de droga tras el hundimiento de una embarcación sospechosa cerca de la Isla Beata.

Incautan tonelada de cocaína en operativo naval conjunto en el Caribe
Un cargamento de casi una tonelada de cocaína fue recuperado por agentes dominicanos tras el bombardeo de una lancha a cargo de las fuerzas estadounidenses en aguas próximas al sur del territorio insular. El hecho forma parte de una serie de acciones militares recientes orientadas a frenar el narcotráfico en la zona.
El organismo antidrogas de la nación caribeña —conocido como DNCD— informó el domingo mediante su cuenta en X que lograron apoderarse de 377 paquetes que sumaban aproximadamente mil kilogramos de la sustancia. El decomiso se produjo tras una intervención binacional en la que participaron efectivos locales junto con personal de Estados Unidos.
Según detallaron las autoridades, la nave que transportaba el alijo fue interceptada y destruida a unos 150 kilómetros al sur de la Isla Beata, un paraje costero ubicado en el extremo meridional de República Dominicana.
En el material visual difundido por la DNCD se aprecia cómo uniformados abordan la embarcación en pleno océano y examinan los bultos que, según la investigación, contenían la droga incautada.
El ente rector en materia de estupefacientes destacó que este tipo de maniobra conjunta con Washington constituye un precedente histórico en la lucha contra el narcoterrorismo dentro del área del Caribe.
El operativo se enmarca dentro de una oleada de presencia militar norteamericana en la región. Desde comienzos de septiembre, la administración Trump desplegó ocho buques de guerra, aeronaves no tripuladas y un submarino de ataque hacia el sector sur del Caribe con el objetivo declarado de combatir el tráfico ilícito.
En días recientes, las fuerzas estadounidenses ejecutaron al menos tres ataques contra naves que, según sus servicios de inteligencia, participaban en el contrabando de sustancias prohibidas hacia territorio estadounidense. Una de estas acciones dejó un saldo de tres personas fallecidas a bordo de una embarcación que transitaba por corredores habitualmente utilizados para el narcotráfico.
El mandatario estadounidense utilizó su plataforma Truth Social para confirmar que ordenó personalmente el ataque más reciente, enmarcado dentro de la jurisdicción del Comando Sur, que agrupa a treinta y un países de América Latina y el Caribe. Según Trump, los informes de inteligencia verificaron que la nave se desplazaba por rutas conocidas de tráfico de drogas con destino a su país.
Estas acciones militares han generado críticas de diversos sectores. La directora de Human Rights Watch en Washington, Sarah Yager, cuestionó la legitimidad de eliminar a presuntos contrabandistas sin un debido proceso judicial. Por su parte, legisladores demócratas como Tim Kaine y Adam Schiff impulsaron una moción para restringir el empleo de fuerza armada contra civiles sin autorización previa del Congreso.
Kaine señaló que el gobierno federal se niega a entregar datos elementales sobre los ataques, tales como la identidad de las víctimas, las razones que justificaron exponer al personal militar y por qué no se optó por un procedimiento de interdicción convencional.
El incremento de la actividad naval en el Caribe meridional también ha tensado los vínculos con Venezuela. El gobierno de Maduro interpreta la presencia de buques de guerra estadounidenses como una amenaza directa. El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, denunció que se trata de una "guerra no declarada" y que los ocupantes de las embarcaciones atacadas fueron "ejecutados sin derecho a defensa".
Caracas aseguró que un barco pesquero con permiso para faenar en aguas venezolanas fue abordado de manera ilegal por un destructor estadounidense a mediados de septiembre. En respuesta, el país sudamericano realizó maniobras navales frente a la isla La Orchila durante el fin de semana.
Maduro ha acusado a Trump de buscar su remoción del poder —algo que funcionarios de la Casa Blanca han desmentido— y ha convocado a la población a prepararse mediante entrenamientos de milicias. Además, ordenó que las fuerzas armadas instruyan en el uso de armas a habitantes de zonas populares.
En contraste, el opositor Henrique Capriles —quien en dos oportunidades se postuló a la presidencia y mantiene una postura adversa al chavismo— rechazó cualquier posibilidad de respaldar una intervención militar extranjera.
Información de Al Jazeera
Source: Google News DM — Crime