Alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, aprehendido por la Fiscalía en pleno cargo

La madrugada del 10 de febrero, las autoridades judiciales detuvieron al burgomaestre porteño Aquiles Álvarez dentro de una investigación llamada 'Goleada'. Se trata del segundo caso en la historia reciente de un jefe municipal de esa ciudad capturado durante su gestión.

Alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, aprehendido por la Fiscalía en pleno cargo

Alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, aprehendido por la Fiscalía en pleno cargo

Durante la madrugada del 10 de febrero, efectivos judiciales llevaron a cabo un allanamiento en la residencia del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, procediendo a su arresto dentro de una indagatoria bautizada como 'Goleada'. Este hecho lo convierte en el segundo mandatario local de esa urbe en ser privado de libertad mientras ocupaba el Sillón de Olmedo, reavivando las secuelas de administraciones anteriores salpicadas por acusaciones de desfalco.

La captura del edil correísta representa el desenlace judicial de una pugna que venía enfrentando su gobierno municipal con la administración central encabezada por Daniel Noboa. Lo que empezó como un enfrentamiento entre poderes del Estado escaló hasta derivar en una acción penal contra el propio jefe de la comuna.

Álvarez, quien se desempeñaba como empresario en el rubro de hidrocarburos antes de incursionar en política, accedió al cargo en 2023 como una opción alternativa ante el hastío ciudadano. No obstante, su período estuvo signado por constantes fricciones con el Ejecutivo. El año pasado, el Ministerio Público ya había abierto una pesquisa en su contra por un presunto ilícito en la comercialización de derivados de petróleo que comprometía a sus compañías, en un expediente denominado 'Triple A' que se instruye en la capital. Paralelamente, el organismo rector de las compras estatales había paralizado diversos contratos del cabildo por sospechas de vicios en las licitaciones.

La causa 'Goleada' constituye una línea investigativa aparte que genera un nuevo escenario de turbulencia para la urbe, cuyos efectos resultan por ahora impredecibles.

El prontuario de la Municipalidad de Guayaquil registra antecedentes parecidos. A inicios de los ochenta, Antonio Hanna Musse fue encarcelado por una supuesta anomalía en la adquisición de maquinaria para el tratamiento de desechos, circunstancia que ocasionó su remoción. Más tarde, las gestiones de Abdalá Bucaram y su hermana Elsa también transcurrieron entre cuestionamientos. La renuncia de esta última se produjo en 1991 a raíz del deceso de dos infantes durante una repartición de regalos desde el balcón del edificio municipal.

El Partido Social Cristiano asumió el timón en 1992 con León Febres-Cordero, dando inicio a una etapa de reconstrucción institucional que se prolongó durante casi treinta años, con Jaime Nebot como sucesor hasta 2019. Le siguió Cynthia Viteri, cuyo mandato discurrió bajo al menos cinco querellas formales, incluyendo dos por apropiación indebida de fondos públicos.

La privación de libertad de Álvarez devuelve a la urbe porteña a una coyuntura de zozobra gubernamental, con su máxima autoridad edilicia bajo proceso penal en medio de sus funciones.

Información obtenida de Primicias

Source: Google News EC — Guayaquil