Ecuador pierde extradición en referéndum: El Gato Farfán, el trofeo que nunca fue
Ecuador rechazó por escaso margen la extradición en consulta popular, frustrando la estrategia de seguridad de Lasso. El analista Luis Córdova explica las implicaciones políticas.
La extradición fallida y el costo político para Lasso
La derrota de la pregunta sobre extradición en la consulta popular ecuatoriana —el No se impuso con el 51,54%, apenas tres puntos porcentuales de diferencia— no fue solo un revés electoral. Según gk.city, detrás de ese resultado hay una estrategia de seguridad diseñada en estrecha coordinación con Estados Unidos que quedó, al menos parcialmente, desarticulada.
Para Luis Córdova, investigador de la Universidad Central del Ecuador y director del programa Orden, Conflicto y Violencia, el mecanismo de extradición nunca fue únicamente una herramienta jurídica. "Tanto en México, Colombia y Centroamérica, Estados Unidos ha impulsado una estrategia que comprende tres elementos", señala Córdova.
El primero es la creación o el fortalecimiento de unidades élite antinarcóticos dentro de los cuerpos policiales, un proceso que en Ecuador lleva tres décadas de avance sostenido. El segundo es una reforma institucional que permita a las fuerzas de seguridad operar sin autorización judicial previa —modelo ya vigente en Colombia y México, y que en Ecuador se buscó institucionalizar con la Ley Orgánica de Seguridad Integral, aprobada a comienzos de 2023—. El tercero es la incorporación de la extradición al marco penal.
La lógica política detrás de la extradición
Córdova explica que la extradición no opera solo como instrumento de persecución penal, sino como herramienta de legitimación política. El caso del colombiano Otoniel, capturado cuando el expresidente Iván Duque atravesaba su peor momento de aprobación, ilustra ese mecanismo: "Lo que era un fracaso rotundo de la política de Iván Duque se convirtió en el éxito mejor publicitado dentro y fuera de Colombia."
Ese mismo guión se intentó replicar en Ecuador con la detención de Wilder Emilio Farfán, alias El Gato, detenido en Pasto, Colombia, el 9 de febrero de 2023, tras 18 meses de investigación policial ecuatoriana. El Gato es señalado como nexo entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. Su captura, ocurrida apenas días antes de la votación de la consulta popular, fue, en palabras de Córdova, "el timing político ideal para la instrumentación de esa extradición".
El plan era claro: si la pregunta sobre extradición triunfaba en las urnas, El Gato se convertía en el primer trofeo del nuevo mecanismo y en un doble activo de posicionamiento para el gobierno de Guillermo Lasso. La derrota en el referéndum cerró esa posibilidad.
Por qué perdió el gobierno en las urnas
Córdova atribuye la derrota a un error estratégico de campaña. "A nivel de gobierno, fracasa esta pregunta porque confiaron que era suficiente el trabajo mediático", afirma. El gobierno apostó por la cobertura comunicacional y descuidó el trabajo territorial.
El Movimiento Revolución Ciudadana, de origen correísta, aprovechó ese vacío. Con disputas locales activas en distintos territorios, logró convertir el referéndum en un termómetro de adhesión o rechazo al gobierno de Lasso. El resultado fue una victoria táctica de la oposición en un terreno que el oficialismo consideraba ganado.
El juego de espejos de la guerra contra las drogas
El análisis de Córdova va más allá del escenario ecuatoriano. Citando el libro El Traidor, de la periodista mexicana Anabel Hernández, el investigador describe lo que denomina "un juego de espejos" en la guerra contra las drogas. Según esa investigación, a principios de los años 2000 la DEA —la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos— habría llegado a un acuerdo con el cártel de Sinaloa: a cambio de información sobre organizaciones rivales, el cártel recibió vía libre para expandir su influencia regional y global.
"La detención de capos o líderes de estructuras criminales tiene mucho que ver con la forma en que se obtiene información con la inteligencia antinarcóticos", señala Córdova. En la mayoría de casos, esa información proviene de fuentes humanas, lo que implica acuerdos y negociaciones que raramente se hacen públicos.
El juicio en curso en Estados Unidos contra Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México, aportó en ese mismo período nuevos testimonios sobre la implicación del gobierno de Felipe Calderón con grupos del crimen organizado, reforzando la tesis del investigador.
Ecuador y sus cuatro décadas de narcopolítica
Córdova sitúa los primeros indicios de narcopolítica en Ecuador hace casi cuatro décadas, cuando un funcionario del gobierno de León Febres Cordero fue señalado por presuntos vínculos con el cártel de Medellín. Esa historia larga es el trasfondo en el que se inscriben tanto la consulta popular de 2023 como la captura de El Gato y la pregunta aún abierta sobre el rumbo de la estrategia de seguridad del país.
Con la derrota del referéndum y El Gato detenido en Colombia —no en Ecuador— sin posibilidad inmediata de extradición, el gobierno de Lasso enfrenta una reconfiguración de su estrategia de seguridad cuyo desenlace permanece incierto.
Source: Google News BO — Crime